El presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, reconoció ayer que la situación económica “dificulta mucho” la percepción que tienen los ciudadanos del Gobierno, aunque recalcó que “queda mucho tiempo para las elecciones” y la imagen “mejorará” a la vez que las expectativas.
Así lo señaló Iglesias tras inaugurar una residencia de la Fundación José Luis Zazurca, al referirse a las últimas encuestas sobre intención de voto, que dan una clara ventaja al PP. “Todos los gobiernos están pasando por un momento de dificultad”, subrayó, al tiempo que afirmó que “la economía dificulta mucho la percepción que tienen los ciudadanos del Gobierno, está sucediendo en todo el mundo”.
No obstante, comentó que “conforme vayan mejorando las expectativas económicas mejorará también la imagen de los gobiernos y la imagen del Gobierno de España”, al tiempo que recordó que “queda mucho tiempo para las elecciones” generales.
Respecto a la vuelta al trabajo, dijo que queda un curso político y por tanto tiempo “para completar todo lo que fue nuestra propuesta electoral y de coalición”, que estaba formada por cien puntos, cien compromisos.
Precisamente, el análisis del cumplimiento de esos cien compromisos -”de qué es lo que hemos hecho y qué es lo que queda por hacer”- debería centrar el Debate sobre el Estado de la Comunidad, que se celebrará los días 13, 14 y 16 de septiembre, indicó el jefe del Ejecutivo.
Iglesias añadió que el Gobierno tiene “que resolver los problemas de los ciudadanos en momentos electorales y en momentos que no son electorales”, aunque “siempre quedan cosas por hacer”.
Nueva residencia
El presidente aragonés, Marcelino Iglesias, asistió ayer a la inauguración del Centro Vértice, una residencia para discapacitados intelectuales construida en Montecanal por la Fundación José Luis Zazurca, que cuenta con 36 plazas y supondrá la creación de 26 puestos de trabajo.
Iglesias, quien estuvoo acompañado por la consejera de Servicios Sociales y Familia, Ana Fernández, valoró el trabajo desarrollado por la Fundación “atendiendo a personas discapacitadas intelectuales”, ya que de esta manera se favorece que “la gente discapacitada sea tratada como los demás”. En la construcción y equipamiento de la residencia se han invertido, en total, 2,42 millones de euros, de los cuales 1.251.868 euros han sido aportados por el Gobierno autonómico, 404.886 por Caja Inmaculada, 110.000 por Ibercaja y 52.107 euros por la Fundación Once, cantidades a las que hay que sumar los 606.139 euros aportados por la propia fundación.