Existen dos bandos enfrentados en la calle Comunidad General de Aragón: uno felino, otro humano. Varios vecinos declararon la guerra a los gatos que ocupan la calle durante las últimas elecciones municipales de Alcañiz de 2007 con una pancarta que decía “O los gatos, o los vecinos”. Los felinos, por su parte, marcan el territorio con el olor que desprenden. Pero, ¿qué esconde la calle para ser tan disputada por ambos?
Los vecinos, muchos de los cuales hablan pero no aceptan identificarse, afirman que “un hombre da de comer a los gatos todos los días” y que “los deja entrar en un local ubicado en el número 2 de la calle Comunidad General de Aragón”. “Baja por las noches la cuesta y todos los gatos salen de debajo de los coches, porque lo reconocen y saben que viene a darles comida”, detalló una vecina que no quiso identificarse. Varias mujeres también aclararon que “el problema, más que los gatos, es el olor”.
El problema actual
Un vecino del número 2 de la calle, Joaquín Ramos, relató que la persona que da de comer a los felinos “tiene un local en los bajos del edificio donde los animales entran y salen por una rendija que deja abierta”. Ramos es uno de los vecinos más afectados, porque su terraza se ubica encima del local que desprende la pestilencia. “No abrimos las ventanas ,porque si no, nos entra el olor”, se lamentó.
Otra vecina del número 2, Paquita Gil, se quejó de que, a veces, este hombre “da de comer a los gatos en las escaleras que acceden al porche de la casa y cuando barre el local, deja la basura en el porche”. Ramos detalló que “a las 2,00 de la madrugada oímos la persiana y le hemos visto a él y a los gatos entrar y salir del porche. Gil también apuntó que “ahora hay otra vecina que vive cerca y que baja con una bolsa de pienso para darles de comer en la calle”.
Entre las medidas tomadas para combatir la situación, Joaquín Ramos explicó que “la señora de la limpieza de la escalera echa lejía por el porche y la presidenta de la escalera ha colocado unas bolas para el olor encima de la puerta”.
Los vecinos del número 2 de la calle Comunidad General de Aragón han tramitado tres quejas al Ayuntamiento, pero Ramos afirma que “no han tomado ninguna medida”. Gil, por su parte, comentó que “hemos intentado hablar con él pero no escucha, sólo nos dijo que los gatos no eran suyos”. De momento, los vecinos del número 2 no han pensado en tomar acciones judiciales en contra ni en volver a insistir al Ayuntamiento.
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