Sábado, 24 Julio 2010

Los Comités Ejecutivos de la Cámara de Comercio de Teruel y de la patronal, Ceoe-Cepyme, tratarán en sendas reuniones la semana que viene la decisión del ministerio de Fomento de suspender la adecuación de la carretera nacional 232 entre el cruce de Ráfales y la carretera de Castellón.
La obra se reanudó en 2008, después de permanecer 14 años parada (desde 1994), y ha sido una de las sacrificadas por Fomento dentro de su plan de ajuste presupuestario, aunque, al parecer, esta infraestructura no queda suspendida de manera definitiva y volverá a aparecer en los Presupuestos del Estado.
El presidente de la Ceoe-Teruel, Carlos Mor, definió la decisión de Fomento de eliminar esta obra como “una inmoralidad”, una “auténtica tomadura de pelo” y una “vergüenza”, puesto que “no es que no se ponga en marcha una infraestructura, es que paralizan algo que ya está en ejecución”.
Mor también lamentó “el juego” que se da en las licitaciones de obra pública, cuando las empresas constructoras optan a la realización de obras con bajas económicas para hacerse con la adjudicación, y después realizan modificados para conseguir más dinero de la administración, caso que se ha repetido en dos ocasiones en las obras de la N-232 a su paso por Monroyo entre la adjudicataria, la constructora Rover Alcisa, y el ministerio de Fomento. “Es complicado entenderlo, porque cualquier otro empresario que realiza una oferta a la administración, si se equivoca se la envaina, pero parece ser que en obra pública el sistema está montado así”.
Según el presidente de los empresarios de la provincia, “a Teruel no se la trata como ha de ser”.
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