Martes, 27 Julio 2010

La junta directiva de la Federación Nacional de Empresarios de Minas de Carbón (Carbunión) hizo ayer público su malestar con “la actitud dilatoria” del Colegio de Comisarios de la Unión Europea en relación con el Real Decreto del carbón, cuya negociación quedó aplazada hasta el mes de septiembre, y solicitó al Ministerio de Industria que reactive el Almacenamiento Estratégico Temporal de Carbón de la empresa estatal Hunosa.
Carbunión consideró “muy desafortunado” el haber pospuesto para septiembre la aprobación del decreto sobre restricciones por garantía de suministro, “a pesar de contar con el informe favorable de los servicios jurídicos del órgano comunitario y a pesar de ser conocedores de la situación límite a la que se enfrenta el sector por culpa del bloqueo que esta norma viene padeciendo desde distintas instancias”, manifiesta a través de una nota.
La federación reitera también la petición realizada al ministro de Industria, Miguel Sebastián, el pasado 21 de julio, de reactivar el Almacenamiento Estratégico Temporal de Carbón hasta que se solucione el conflicto, adquiriendo Hunosa mensualmente dos mensualidades del suministro garantizado, “dada la necesidad de recuperar el retraso acumulado desde el mes de febrero y de evitar el colapso económico de las empresas”.
Además, Carbunión reclama de nuevo la convocatoria urgente de la Comisión de Seguimiento del Plan del Carbón “para analizar la situación que se presenta tras la reunión del Colegio de Comisarios de la Unión Europea del 20 de julio, las gestiones realizadas por el Ministerio con anterioridad a la misma y las que tiene previstas de aquí en adelante”.
Además, los empresarios de la minería del carbón hacen un llamamiento a los partidos políticos “para que alcancen un pacto de defensa conjunta del sector ante las instituciones comunitarias y una estrategia unitaria que permita llevar adelante los planteamientos contenidos en el manifiesto suscrito por las regiones mineras españolas y de Alemania”.
Rechazo al reglamentoPor otra parte, los empresarios rechazan la propuesta de nuevo reglamento de ayudas públicas al funcionamiento de las minas de hulla deficitarias dentro de la UE, y no hasta 2023 como se planteaba antes del 20 de julio.
Carbunión considera que el análisis no contempla algunos factores, como que “el carbón es el único combustible autóctono que tenemos en algunos países europeos como España, por lo que es el único que aporta una verdadera garantía de suministro”. Los empresarios aseguran que “eliminar el carbón nacional no haría más que incrementar los costes económicos y medioambientales del sistema, pues será necesario sustituirlo por el de importación que deberá transportarse desde terceros países”. Por tanto, en su opinión “su precio volverá a ser superior al nacional y con un balance en materia de emisiones equivalente”, o deberá utilizarse gas “con precios más inestables y con una capacidad de almacenamiento del sistema de solamente una semana”.
Además, Carbunión defiende que “no parece muy coherente” que la Comisión Europea apruebe “la concesión de fondos para siete proyectos de captura de CO2, con una importante dotación económica destinada a posibilitar la construcción de centrales térmicas medioambientalmente sostenibles”.
La federación anuncia que “no sería justo suprimir las ayudas al carbón bajo la excusa de una supuesta libre competencia entre fuentes de generación”, cuando “otras tecnologías reciben una retribución media por encima del mercado libre a través de las regulaciones de entre tres y 25 veces superiores a las del carbón”.
Además, Carbunión defiende que las ayudas al funcionamiento que recibe el sector “son devueltas con creces a las propias arcas públicas a través de cargas fiscales”. El carbón genera 10.000 empleos directos y 30.000 indirectos, apuntan.
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