
La celebración del 600 aniversario de la firma de la Concordia de Alcañiz (1.412) -el pacto que derivó en el Compromiso de Caspe y la entronización de Fernando de Antequera como Rey de la Corona de Aragón- se conmemorará este año sin grandes fastos. La celebración de un Pleno de las Cortes de Aragón el día 15 de febrero será lo más destacado de las actividades previstas en la capital bajoaragonesa. Otro proyecto que se preparó para conmemorar esta efeméride está, de momento, en el aire y en los despachos de los ministerios de Cultura y Fomento. Se trata de la propuesta de restauración de la torre gótica de la iglesia de Santa María La Mayor, para la que Alcañiz busca financiación en el Fondo del 1% Cultural.

La torre gótica de Santa María La Mayor es el único elemento arquitectónico que queda en pie de la primigenia iglesia gótica de Alcañiz, aquella que fue testigo y escenario de la firma de la Concordia, el 15 de febrero de 1.412, entre los territorios de Aragón y Cataluña. En el templo, que no en el Castillo Calatravo, se pusieron de acuerdo para la celebración en Caspe de una reunión entre nueve compromisarios, tres por cada territorio de Aragón, para deliberar sobre los derechos de los pretendientes a la Corona y decidir cuál de ellos era el candidato adecuado. El elegido debía tener un mínimo de seis votos y al menos uno de cada territorio de la Corona. Valencia se sumó el 27 de febrero de 1.412 a la Concordia.
Con motivo del 600 aniversario de la concesión del título de colegial a la iglesia de Santa María (1.407-1.851), dos arquitectos alcañizanos -Luis Ángel Moreno y José Ángel Gil- reconstruyeron sobre plano la planta del antiguo templo gótico del siglo XIV, demolido en el siglo XVIII, cuando fue ‘engullido’ por la iglesia barroca actual. Aquella reconstrucción es un documento visual muy claro con el que se comprende por qué la torre gótica de la iglesia de Alcañiz aparece desplazada con respecto al conjunto arquitectónico actual.
Estos días atrás, la brigada del Ayuntamiento ha limpiado la palomina de las plantas baja y primera. Los excrementos de palomas se acumulan en las estancias de este elemento arquitectónico tan especial que ha conservado Alcañiz sin que hasta la fecha se haya efectuado ningún tipo de restauración o mejora, según el concejal de Cultura de Alcañiz, Juan Carlos Bosque, quien se lamenta de que “una de las grandes torres góticas de la Corona de Aragón esté completamente abandonada”.
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