Miércoles, 11 Agosto 2010

La sociedad municipal Fomenta ha adjudicado por 447.000 euros a la empresa Tanatorios y Sistemas S.L. (Tanasystem) la construcción de la nueva sala de duelos de Alcañiz. El edificio estará listo definitivamente en diciembre o enero.
Según explicó el gerente de Fomenta, José Manuel Marco, las obras tienen un periodo de ejecución de entre cuatro y cinco meses, por lo que espera que estén completamente terminadas, como muy tarde, en el primer mes de 2011. “La construcción comenzará a finales de agosto”, añadió el responsable.
Pese a que Marco y la alcaldesa, Amor Pascual, dieron por sentado en octubre de 2009 que las obras comenzarían el pasado invierno -por tanto, deberían haber terminado ya-, los tramites se han retrasado por la ubicación exacta de la nave.
“Al principio estaba previsto levantarla en terrenos municipales junto al cementerio. Sin embargo, después pensamos que, ya que participan en la sociedad tres funerarias, sería mejor cambiar la titularidad de los terrenos para que todo quedara más claro de cara al futuro”. Finalmente, Marco señaló que se lleva la instalación “un poco más hacia Pueyos”, aunque la modificación “no tendrá trascendencia de cara a los usuarios porque seguirá estando muy próxima al cementerio”.
Este trámite llevó unos meses, por lo que no ha sido hasta ahora cuando se ha adjudicado la obra definitivamente. La sociedad gestora del tanatorio está formada por el Ayuntamiento (51% del capital) y las funerarias Rueda, Santa Bárbara y San Macario. Todos ellos suscribieron en octubre de 2009 una operación de crédito por importe de 450.000 euros con la entidad financiera La Caixa para financiar la construcción y el equipamiento del tanatorio-crematorio en la carretera de Escatrón.
Según las bases de licitación, el edificio tendrá 250 metros cuadrados y será modular, lo que abarata el coste y facilita el montaje. De la superficie total, 50 metros irán destinados a un vestíbulo con servicios para personas con discapacidad. Contará también con una sala de preparación y autopsias de 25 metros, tres salas de duelos con sus respectivos túmulos y un crematorio. Este último dato satisface al consistorio, ya que hasta ahora quienes desean este servicio deben acudir a Zaragoza.
El modelo de gestión se basará en la máxima autonomía empresarial. Cada funeraria trabajará independientemente, y a final de mes se le facturará. Por tanto, no habrá gastos para el consistorio.
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