Domingo, 12 Diciembre 2010

El hijo del escultor aragonés Pablo Serrano (1908-1985) se pregunta a través de una carta enviada al Ayuntamiento de Crivillén con motivo del 25 aniversario de la muerte de su padre “cuáles son los fines actuales y si no se olvidaron los propósitos originales” del museo que lleva su nombre en Zaragoza. Asimismo, el heredero reclama “atención” por parte del Gobierno de Aragón hacia el Centro de Arte Contemporáneo Pablo Serrano de Crivillén.
El Museo Pablo Serrano de Zaragoza abrió sus puertas en mayo de 1994, y tiene su origen en la Fundación creada por el autor, aunque puesta en marcha tras su muerte con sede en la capital de Aragón. El edificio nació con las funciones de investigar, exhibir y difundir el legado del artista.
Ahora está en fase de obras para convertirse en el Centro de Arte Contemporáneo de Aragón. El arquitecto del proyecto, José Manuel Pérez Latorre, concibe el espacio como un edificio que “constituirá una pieza más de la capital aragonesa”. Además, el director de Patrimonio del Gobierno de Aragón, Jaime Vicente Redón, ha manifestado en alguna ocasión que el museo se convertirá en un edificio de referencia, un icono que identificará a la ciudad.
Aunque en la planta calle seguirán estando las obras del escultor y parte de la obra de su mujer, la pintora Juana Francés, tal vez sea lo pomposo y voluptuoso del edificio lo que lleva a su hijo a preguntarse por los propósitos originales transcurrido tanto tiempo. “El quería un centro de arte vital desde su propia perspectiva de análisis, no más importante ni de más valor que la de otros creadores, sino otra, diferente, encarada bajo el signo del humanismo, de la comunicación entre los hombres y mujeres, del valor interior de la persona, de la ordenación del caos, de la multiplicidad de puntos de vista. Y fundamentalmente quería la creación de talleres del oficio”, asegura su hijo en la carta.
Crivillén merece “atención”En este sentido, el heredero asegura que “la iniciativa del pueblo de Crivillén merece atención a causa del diferente punto de vista desde el que se propicia”.
El dinamizador cultural de Crivillén, Claudio Barragán, aseguró que “los actos celebrados aquí los días 11 y 26 de noviembre han sido los únicos eventos oficiales a nivel nacional que conmemoran el 25 aniversario del fallecimiento de Pablo Serrano”, en crítica a la institución zaragozana que posee las obras. “Hubiera sido un buen espaldarazo para el Centro de Arte Contemporáneo de Crivillén que nos hubieran concedido alguna obra, más aún cuando el Museo lleva tres años cerrado con todas las esculturas en el depósito. Son totalmente herméticos”.
Por ello, Barragán consideró que el hijo del escultor “se ha fijado en el espíritu que tiene nuestro centro de potenciar artistas poco conocidos, pero de la tierra. Esto es lo que hubiera querido Pablo Serrano”.
Biel se comprometióEn su reciente visita a Crivillén, el vicepresidente del Gobierno de Aragón, José Ángel Biel, se comprometió a hacer posible la cesión a la localidad turolense de alguna obra del museo zaragozano. De esta forma, Barragán cree que se sacaría rentabilidad cultural a un espacio que ha costado “más de 1 millón de euros”. Sin embargo, se mostró escéptico: “Se verá cuando realmente pase porque ya sabemos todos como son los políticos”.
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