
El Ayuntamiento de Valacloche va a rehabilitar la antigua herrería y horno de la localidad para convertirlos en unos pequeños centros expositivos que perpetúen unos oficios y tradiciones hoy extinguidos. La rehabilitación del horno permitirá además que los vecinos puedan hacer su pan y pastas y que las nuevas generaciones aprendan. El próximo mes se iniciarán las obras de rehabilitación del horno y la herrería donde se van a invertir, gracias al Leader de la Comarca Comunidad de Teruel, 36.000 euros.
La alcaldesa de Valacloche, María del Carmen Rabanete, explicó que el horno y la herrería se encuentran en la planta baja de la Casa Consistorial que se ha ido rehabilitando por fases de forma integral. “Ahora nos toca lo que falta de la rehabilitación del Ayuntamiento y es la planta baja donde se encuentra la antigua herrería y el horno”.
María del Carmen Rabanete añadió que con la rehabilitación del horno y de la herrería lo que se pretende es convertirlos en pequeños centros expositivos que hagan conservar unos oficios muy tradicionales en el municipio y que ya no existen. “Es importante que la gente sepa como se vivía antes y además se pretende que el horno vuelva a utilizarse y sea un lugar de enseñanza para las nuevas generaciones”.
En este punto, la alcaldesa recordó que en los dos últimos años el horno volvió a encenderse y se convirtió en un lugar de encuentro entre generaciones de enseñanza y aprendizaje en la elaboración del pan y pastas. Rabanete no descartó, en esta línea, que el horno pueda ofrecerse a colegios para que los escolares aprendan esta actividad y con ello dar más movimiento al pequeño municipio. En Valacloche apenas viven en invierno 15 personas.
Para la rehabilitación del horno y la herrería de Valacloche el Ayuntamiento cuenta con una subvención por parte del Leader de la Comarca Comunidad de Teruel de 36.000 euros. La alcaldesa dijo que un Ayuntamiento como el de Valacloche sino es por las subvenciones no podría acometer ninguna obra y anunció que el próximo mes se iniciará la rehabilitación de la herrería y del horno para que estén terminadas en un plazo de 8 meses como máximo.
Un claro exponente de la memoria de Valacloche y que fue hornero es Luis Pascual Quílez, 75 años, quien manifestó que hará al menos 15 años cuando dejaron de existir estos tradicionales oficios. “Antes, cada familia se encargaba semanalmente del horno, que calentaba y limpiaba. Los horneros se encargaban también de buscar la leña, pero todo se ha ido perdiendo. La gente se hacía el pan y las pastas en el horno. Hoy, el panadero de Villastar nos sirve el pan dos veces a la semana”, comentó.
Asimismo, Luis Pascual recordó la herrería, que se dedicaba principalmente a los errajes de las caballerías y a encargos de construcción que hacían las casas. “La herrería de Valacloche la llevaba el mismo herrero que el de Cascante del Río. Unos días trabajaba en Cascante y otros días lo hacía en Valacloche. Utilizaba carbón y con el devenir del tiempo se fue a menos en esta actividad hasta que cerró, pero aquí siempre ha habido tradición de herreros. La labor del campo se hacía con caballerías”, resaltó, Luis Pascual Quílez en vida activa fue agricultor y ganadero.
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