
La fuerte sequía que está padeciendo la laguna del Gallocanta no ha logrado espantar la llegada de cientos de grullas en el día de ayer. La vigilancia de la Reserva Natural de la Laguna de Gallocanta estima que desde el pasado sábado, que llegaron las primeras grullas, y hasta el lunes hay cerca de 10.000 aves migratorias. Por otro lado, la laguna está totalmente seca como no se veía en los últimos años y las grullas duermen sin la protección del agua. Las aves beben de los cinco manantiales de la laguna que no se han secado.
El gerente de la oficina socioeconómica de la Laguna de Gallocanta, Diego Bayona, manifestó que la pertinaz sequía que se padecía todavía no se podía comparar con otras acontecidas en los años 90 del siglo pasado. Bayona expresaba su confianza de que empezara a llover en este otoño y de esta manera se solucione pronto el problema. “El nivel freático está cercano a la superficie. Si lloviera el vaso de la laguna se recuperaría con prontitud”, apuntó.La noticia completa, en la edición impresa.