La única cooperativa vitivinícola superviviente de la ribera del Jiloca en la provincia de Teruel, la existente en Báguena, Gil de Bernabé, ha cerrado sus instalaciones. Las causas han sido la prima por el arranque de cepas, la deuda que mantenía la sociedad cooperativa y el exceso de vino en el mercado nacional.
El cierre de la cooperativa Gil de Bernabé significa la práctica desaparición en la zona de una ancestral tradición y cultura sobre el cultivo del vino. El pasado año cerró la cooperativa vitivinícola de San Martín del Río.La noticia completa, en la edición impresa.