Viernes, 03 Septiembre 2010
La cosecha de este año es un 60% inferior a la de 2009

El primer ministro ruso, Vladímir Putin, anunció ayer que la prohibición para la exportación de cereales, impuesta el mes pasado hasta finales de año, regirá al menos hasta septiembre de 2011. Putin declaró en una reunión de Gobierno que se podrá “revisar la prohibición de las exportaciones de grano sólo después de que se recoja la cosecha del año que viene y tengamos claras las existencias”. La cosecha de este año es un 60% inferior a la de 2009, según las primeras estimaciones. El Gobierno ruso contabiliza los acopios de los cereales tras la recogida de la cosecha entre finales de septiembre y principios de octubre. El jefe del Gabinete de Ministros subrayó que lanza esta advertencia “para evitar el nerviosismo y garantizar unas condiciones estables y predecibles para la actividad económica de todos los actores del mercado”.
Putin indicó que el anuncio inicial sobre el embargo provisional para las exportaciones de grano desde el 15 de agosto hasta el 31 de diciembre de este año ha llevado a los vendedores a “retener el grano a la espera de los futuros pasos” del Gobierno.
Por tanto, señaló que productores y vendedores, en vez de acaparar grano, “deben trabajar con tranquilidad, partiendo de las condiciones dadas y guiándose por las necesidades del mercado interno”.
Rusia sufrió este año una ola de calor sin precedentes que causó numerosos incendios forestales y una grave sequía, que ha arrasado más de diez millones de hectáreas de cultivos, acabando con la cuarta parte de los cultivos de cereales de este país. Esto llevó a Putin a anunciar el pasado 5 de agosto la suspensión de las exportaciones de trigo, centeno, cebada, maíz, harina de trigo y de centeno hasta finales de año.
El Ministerio de Agricultura confirmó ayer que la cosecha de este año será de entre 60 y 65 millones de toneladas de grano, frente a los 97 millones recogidos en 2009, lo que supone una reducción del 60 por ciento.
El presidente ruso, Dmitri Medvédev, aseguró a su vez que, sumando a la cosecha de este año las reservas de 2009, de entre 21 y 25 millones de toneladas, el país dispondrá de una “cantidad suficiente para satisfacer las necesidades internas de cereales de alimentación y para el ganado”.
Entre julio de 2009 y julio de este año Rusia exportó 21,4 millones de toneladas de cereales, y hasta la entrada en vigor del embargo el pasado 15 de agosto vendió al exterior otros tres millones de toneladas.
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