
El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, emplazó ayer a sus compañeros a cerrar filas con la persona que mañana le sustituya en el cargo para que haya un liderazgo claro y un partido fuerte y unido, y ha reclamado que, pase lo que pase, no se pierdan los afectos y las lealtades. Un emocionado Zapatero, que al finalizar su discurso recibió una larga y calurosa ovación, se despidió así de sus responsabilidades al frente del PSOE después de once años y medio, antes de que se discuta su informe de gestión en el 38 congreso federal que tiene que elegir hoy a su sustituto entre Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón.

Alfredo Pérez Rubalcaba admitió ayer que se plantea nombrar a una mujer como su ‘número dos’ en el PSOE si es elegido secretario general del partido en el congreso que este fin de semana se celebra en Sevilla. “Es una posibilidad que no les oculto que tengo en la cabeza” señaló Rubalcaba a preguntas de los periodistas tras reunirse en Madrid con un grupo de mujeres socialistas.
Por otro lado, y en presencia de la feminista Amalia Valcárcel y sus colaboradoras las diputadas Elena Valenciano y María González, Rubalcaba prometió que si se convierte en secretario general “confrontará” con el Gobierno del PP en la defensa de todos los derechos de las mujeres que “la derecha ha decidido empezar a derrumbar”.

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, declaró ayer tras reunirse con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que “si no es engañando”, España no puede pasar este año de un déficit de más del 8 por ciento a cumplir el objetivo de déficit del 4,4 por ciento. “No es posible. Habrá que fijar un calendario que sea creíble”, añadió, subrayando que en eso está Mariano Rajoy con sus contactos europeos.
En rueda de prensa tras reunirse con Rajoy en la Moncloa, Mas manifestó que la reducción del déficit público ha de hacerse “de forma razonable”, ya que, a su juicio, “no se puede resolver en cuatro días o en un solo año”. “En eso es en lo que está el señor Rajoy”, afirmó.