EL FUTURO ES LO DE MENOS El EVA y el drama

El EVA y el drama

Inadmisible, atropello, indignación, falta de sensatez, perjuicio, ilógico, olvido, desprecio, inexplicable, inaceptable e indignante.

Todas esta expresiones han sido utilizadas por políticos, empresarios, sindicalistas o sociedad civil en general para protestar por la decisión de Renfe de poner un AVE low cost entre Barcelona y Madrid que, en principio, no tiene intención de parar en Zaragoza...ni en Calatayud. En principio, porque ahora Fomento dice que si podría llegar a Delicias, “si hay demanda”.

La indignación aragonesa es comprensible. No parece lógico que un tren de estas características no pare en la quinta ciudad de España, que tiene casi 700.000 habitantes, cuando sí lo va a hacer en Tarragona, que tiene poco más de 131.000. Hasta aquí, todos de acuerdo, no faltaba más.

Lo que sorprende es la rapidez y contundencia con la que políticos del gobierno y de la oposición, sindicalistas, empresarios y sociedad civil en general se han rasgado las vestiduras para denunciar este atropello, una rapidez y contundencia que se ha echado en falta en otras ocasiones para denunciar un atropello todavía más grave, el que ha estado a punto de cerrar la línea férrea de Teruel.

En abril del año pasado casi 6.000 turolenses salimos a la desesperada a la calle para decir que ya está bien, que tenemos un ferrocarril del XIX y que necesitamos una infraestructura decente y digna. Además de en Teruel, se convocaron movilizaciones en Valencia y Zaragoza. ¿Y que ocurrió? Pues que en Zaragoza, a pesar de que la línea férrea les une con Valencia, acudieron a la protesta cuatro gatos, la mayoría de ellos turolenses que fueron ex profeso.

Allí no hubo decenas de políticos, empresarios, sindicalistas y sociedad civil expresando que la situación del tren es inadmisible, un atropello, indignante, una falta de sensatez, un perjuicio o un desprecio. Allí estuvieron los de siempre, los de Teruel, echando en falta, una vez más, que todo Aragón pelee unido estas cosas. 

Que no pare el EVA en Zaragoza es un error; que el tren de aquí sea un desastre, es un drama, pero parece que solo es un drama para nosotros.

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