LA VENTOLERA Ejemplo de superación

Ejemplo de superación

Hace unos días tuve una experiencia que para mí fue un privilegio. Una buena amiga, profesora del IES Lobetano de Albarracín, me invitó a dar una charla a los alumnos de ESO. 

El tema de la misma resultó ser bastante curioso, al menos a mi modo de ver: tenía que hablarles de mí por ser una mujer “ejemplo de superación”. 

Al parecer, el abandono escolar en el entorno rural es la mayor preocupación de los docentes de estos centros educativos ya que las posibilidades de triunfar en lugares tan despoblados son muy bajas. Así que el objetivo era insuflar a estos chicos una dosis de optimismo y de espíritu de esfuerzo.

Tengo que reconocer que tenía bastante miedo de fracasar ante un público tan exigente. 

Me costaba imaginar cuán interesante podrían parecer mis fútiles experiencias a un grupo de chavales a los que seguramente les daría todo igual. No en vano fui advertida de que era muy difícil arrancarles un gesto de interés –mucho menos una sonrisa–, aunque en el fondo todos pondrían atención a lo que les contara.

Les relaté algunas anécdotas de mi vida sobre ruedas, les dije que sin esfuerzo es casi imposible conseguir los sueños y sobre todo les invité a no rendirse ante las adversidades. 

También les hablé de aquéllos que han sido mi ejemplo de superación, como el recientemente fallecido Stephen Hawking, que nos enseñó, entre otras cosas, que es posible luchar contra el destino, que no importa lo que parezcas sino lo que eres, y que el sentido del humor es la mejor medicina para casi todo.

Al final mis expectativas fueron superadas con creces. Los jóvenes prestaron atención, me hicieron bastantes preguntas e incluso rieron alguna de mis gracias –que no suelen tener nada de gracia, dicho sea de paso–. Creo que todos aprendimos algo aquella mañana, ojalá les haya podido ayudar en algo. Yo, al menos, me fui con la sensación de que todavía queda esperanza para nuestra provincia.