BALONAZOS Ilusión

Ilusión

Hace unas semanas, miles de turolenses y aragoneses se manifestaban por las calles zaragozanas, para reclamar ante el olvido al que nos tienen condenados en esta provincia, en una concentración que fue histórica.  Peticiones legítimas y tan básicas como infraestructuras, sanidad, educación y otras tantas que tan cansados estamos de repetir.   

Nos da la sensación, a veces,  que nadie nos oye, que estamos solos, y nos quieren dejar abandonados a nuestra suerte, entonces cunde el desánimo y desesperanza. 

Pero en la otro cara de la moneda está  nuestro deporte en Teruel, ese que pega puñetazos en la puerta para que se nos oiga, y que tantas alegrías e ilusiones nos provoca.  Llenamos también la plaza del Torico, pero esta vez no para reclamar mejoras en nuestros servicios, sino para celebrar algo que había sido histórico, el equipo de Voley de nuestra ciudad había conseguido el triplete, siguiendo con la línea ganadora que viene ya marcando años atrás y dando un paso más al frente, siendo un referente nacional, y poniendo el nombre de Teruel en lo más alto. Una gran celebración, bien merecida, y que marca nuevos retos para años venideros. 

Además nuestro equipo de fútbol es capaz de conseguir el título de liga, algo que sólo se había logrado dos veces anteriormente,  y nos pone en vilo ante un muy posible ascenso. Viaja a Cádiz para jugar su primer partido y se viene con un resultado a favor, que puede hacer que el próximo domingo ascienda de categoría. De nuevo volveremos a llenar la plaza del Torico, para volver a celebrar un ascenso histórico si eso se produce. 

Estos son los dos ejemplos más claros, de la ilusión que nos genera el deporte en nuestra capital y provincia entera, con muchos más casos y muchos más deportes y deportistas, tanto colectiva como individualmente, y que llevan con orgullo el nombre de Teruel. 

Por unas cosas luchamos, por otras nos ilusionamos, pero ambas se entremezclan en algo que queremos reclamar, en estar en igualdad de condiciones, tanto en el deporte, como en la vida diaria. Y es bueno que se nos vea, que se nos nombre y que sepan que estamos aquí, pidiendo lo que nos corresponde, e ilusionándonos con nuestros éxitos.