ENTREVISTAS Ángel Petisme, cantautor y poeta: “En cualquier circunstancia siempre tomo partido por el más débil o represaliado”

Ángel Petisme, cantautor y poeta: “En cualquier circunstancia siempre tomo partido por el más débil o represaliado”

Ángel Petisme, durante el concierto que ofreció el domingo en Cedrillas. M. Artigas
Ángel Petisme, durante el concierto que ofreció el domingo en Cedrillas. M. Artigas

Ángel Petisme fue uno de los artistas invitados al concierto del MIL Festival que tuvo lugar el domingo en Cedrillas. En medio de la promoción de su nuevo librodisco Ceniza y sudor, tuvo también tiempo para clásicos como El tranvía verde o el Canto a la libertad de Labordeta. 

- Lástima que la amenaza de lluvia obligara a trasladar el concierto del castillo al frontón, ¿no?

- Lo bueno es que ha venido gente mayor que igual no hubiera podido venir al castillo caminando. En el fondo el oficio de cómico es subirse a donde sea, si no hay escenario pues a un remolque. Hemos vuelto otra vez a tiempos en los que hay que reivindicar la cultura y el arte en los espacios donde no suele llegar, porque además la gente del medio rural, donde no abundan las fonotecas o los espacios culturales, es mucho más agradecida. 

- El capitalismo dice que gastar dinero en cultura en lugares con poca densidad de población no es nada rentable...

- Tampoco es rentable a corto plazo tener a 25 personas investigando, pero luego a los veinte años resulta que te encuentran una vacuna que nos salva a todos. Yo no defiendo las subvenciones, pero sí los apoyos a este tipo de iniciativas en todos los sitios. Recuerdo que los Escolapios me llevaron cuando era niño a una charla de un escritor, Ramón Acín, y yo sentí el pellizco y decidí que quería ser escritor. Por eso en cualquier espacio, grande o pequeño, puede haber un niño o una niña a la que se le remueva la conciencia y decida dedicarse a la cultura. 

- Pues tal y como está el patio no sé si le hace un gran favor...

- Si me piden consejo no voy a decirle que lo deje todo. Le diré que se busque algo, un currillo alimenticio de lo que sea, y luego que se dedique a escribir. Yo tuve la suerte que mi hobbie se pudo convertir en un oficio, y ahora no puedo echar marcha atrás. Canto como una cucaracha y estoy aprendiendo a escribir, pero me lo paso muy bien y he engañado a un montón de gente para que compre mis discos y mis libros. 

- Tras 35 años en Madrid ha cambiado su residencia a Barcelona... ¿no podía haberse buscado un lugar más tranquilo?

- Barcelona es una ciudad amable y luminosa. Políticamente tienen ahí su conflicto, pero no es una cosa de ahora. 

- ¿Toma partido ahí, o no va con usted?

- Yo no soy catalán, pero en cualquier circunstancia siempre tomo partido a favor del más débil o del más represaliado. Entiendo que todos los pueblos tienen derecho a elegir su forma de gobierno. Pero no me gusta que se utilicen argumentos históricos o que se hable de la Corona Catalano Aragonesa, porque eso es falsear el pasado. 

- Como si fuera necesario una rancia estirpe real para legitimar el derecho de autodeterminación...

- Pues eso. Si mi hija quiere ser independiente me parece bien, pero no es necesario que se invente historias de que ya lo era antes, en otra vida o algo, porque eso no cuela. 

- Hábleme de su último trabajo, el disco Ceniza y sudory el libro Yo pude ser Letizia

- Nacieron como proyectos independientes. Cumplí 40 años en la música desde 1977 y decidí celebrarlo sacando un pequeño disco con un par de conciertos en directo, uno con grupo en Zaragoza y otro acústico en Barcelona. Es una reflexión sobre la música en vivo, y me gustaba la imagen del sudor y de la ceniza, que es adonde conduce la vida. 

- Pero ceniza es lo que queda cuando se apaga la hoguera. ¿Queda fuego en la suya?

- Sí, sí... aún está encendida.

- ¿Y el libro?

- Pensé acompañar el disco con algún pequeño librito de relatos que tuviera por ahí. Pero seleccionando fue creciendo, creciendo, hasta que el monstruo devoró al disco. Entre los dos dialogan, porque tanto las canciones como los cuentos son muy autobiográficos. 

- ¿Y el título Yo pude ser Letizia? Porque Letizia con "z" solo conozco una...

- Es esa, es esa... Responde a uno de los relatos. En la inauguración de la Casa Museo Buñuel de Calanda en el 2000 me invitaron a cantar. Subí al escenario y me vi allí a Felipe de Borbón,  Yoko Ono, Sean Lennon, el hijo de John, junto a Marcelino Iglesias, el arzobispo de Zaragoza, varios militares... la cosa más surrealista que he visto en mi vida. Total que después de cantar, me vino a saludar Felipe de Borbón, y me dijo que le había encantado y que me quería invitar a la Zarzuela, y estaba como muy entusiasmado. Más tarde Miguel Mena y un periodista de El País me preguntaron que qué me decía, y me explicaron que se me estaba comiendo con los ojos, y que Felipe era carne y pescado, como el padre. A raíz de esa anécdota escribí un cuento, con mucho sentido del humor, sobre lo que podría haber pasado si hubiera aceptado la invitación a la Zarzuela...

- No sé si me atrevo a imaginarlo...

- Pues quizá una III República, o una reina barbuda... ¿quién sabe?

- ¿Qué proyectos tiene?

- Estoy con una novela y armando un libro de poemas. Y el Festival de Barnasants, que es el más importante de Europa de canción de autor, me ha encargado para su 25 aniversario, en 2020, un proyecto muy bonito relacionado con la música aragonesa. Me lo voy a pasar muy bien haciendo arqueología y documentación, porque voy a recuperar muchas cosas de la canción popular aragonesa que no se conocen. Nos hemos quedado con Labordeta, Carbonell o La Bullonera, pero hay nueve o diez artistas cuya obra no ha trascendido, aunque está ahí. 

Ángel Petisme, durante el concierto que ofreció el domingo en Cedrillas. M. Artigas
Ángel Petisme, durante el concierto que ofreció el domingo en Cedrillas. M. Artigas
Ángel Petisme, durante el concierto que ofreció el domingo en Cedrillas. M. Artigas
Ángel Petisme, durante el concierto que ofreció el domingo en Cedrillas. M. Artigas
Ángel Petisme, durante el concierto que ofreció el domingo en Cedrillas. M. Artigas