TERUEL Sabores del Bajo Aragón abren los actos de los 25 años de la Escuela de Hostelería

Sabores del Bajo Aragón abren los actos de los 25 años de la Escuela de Hostelería

Daniel Millera (de pie) habla mientras a su espalda le escuchan atentos Ana Belén Andreu, Raúl Igual y Manuel Marqués
Daniel Millera (de pie) habla mientras a su espalda le escuchan atentos Ana Belén Andreu, Raúl Igual y Manuel Marqués

Los sabores más tradicionales y a la vez menos conocidos del Bajo Aragón se degustaron este martes en la Escuela de Hostelería de Teruel durante la celebración del acto que supone el pistoletazo de salida a un completo programa de actividades con el que el centro formativo pretende conmemorar el 25 aniversario de su creación, en 1993.

Luis Estopiñán, cocinero del restaurante Guadalope, de Alcañiz, y formado en la Escuela de Hostelería de Teruel, fue el encargado de preparar Huevos en procesión, que es un plato típico de Alcañiz durante la Semana Santa. Los asistentes degustaron a su vez el Bacalao San Miguel, una receta que nació en el año 1971 de la mano de un médico calandino y que se coló en las cartas de varios Paradores españoles, según comentó Estopiñán. Se trata de dos guisos un tanto desconocidos pero que son susceptibles de recuperarse en la zona, según manifestó el cocinero.

Por último, preparó tortas de alma, un dulce típico de prácticamente los 20 pueblos del Bajo Aragón y que podrían tener su origen, según explicó Raúl Igual, que es profesor de la Escuela de Hostelería y forma parte de la Academia Aragonesa de Gastronomía, en la festividad de Todos los Santos, “por el nombre, que hace referencia a las almas y porque están rellenas de calabaza, un producto de esta época”, matizó.

El director del centro, Manuel Marqués, se ocupó de presentar el acto y explicó que con esta invitación a la Comarca del Bajo Aragón –a la que se sumarán en próximas fechas las de Gúdar-Javalambre y la Sierra de Albarracín– se pretende “vertebrar” un territorio que ha servido de cuna a buena parte de los estudiantes de la escuela. “Teníamos alumnos de todas las comarcas que ahora trabajan en sus pueblos o muy cerca de ellos, algunos incluso creando tejido productivo”, manifestó. 

Estas jornadas sobre gastronomía comarcal se han iniciado durante el año conmemorativo del 25 aniversario, pero tendrán continuidad en próximo curso, según apuntó el responsable.

Alumnos orgullosos

La presidenta de la Comarca del Bajo Aragón, Ana Belén Andreu, alabó la importante labor desarrollada por la Escuela de Hostelería para impulsar el turismo en toda la provincia: “Forman a personas cuyo trabajo es el que hace que los turistas hablen bien de nosotros o no lo hagan”, dijo. Destacó a su vez que muchos de los profesionales que regentan los establecimientos de restauración del Bajo Aragón se formaron en Teruel “y presumen de haber estado en esta escuela”, aseguró. 

El técnico de Turismo del Bajo Aragón, Daniel Millera, fue el encargado de repasar los atractivos que tiene este territorio de cara al visitante. Habló de la importancia de Motorland, que ha marcado un antes y un después gracias a que genera actividad un total de 300 días al año. Otro de los atractivos importantes, aunque de repercusión puntual, es la Semana Santa, según comentó el responsable de Turismo.

Daniel Millera (de pie) habla mientras a su espalda le escuchan atentos Ana Belén Andreu, Raúl Igual y Manuel Marqués
Daniel Millera (de pie) habla mientras a su espalda le escuchan atentos Ana Belén Andreu, Raúl Igual y Manuel Marqués
Daniel Millera (de pie) habla mientras a su espalda le escuchan atentos Ana Belén Andreu, Raúl Igual y Manuel Marqués
Daniel Millera (de pie) habla mientras a su espalda le escuchan atentos Ana Belén Andreu, Raúl Igual y Manuel Marqués
Daniel Millera (de pie) habla mientras a su espalda le escuchan atentos Ana Belén Andreu, Raúl Igual y Manuel Marqués