
En cuanto a la tasa a las transacciones financieras, Sarkozy dijo que “desde hace tres años las finanzas se han comportado de una manera loca, desregulada. Es normal que las transacciones participen en el reembolso de los déficit”.
Esa tasa a las transacciones financieras del 0,1 por ciento se empezará a aplicar a partir de agosto y fue una de las medidas que dijo que confía en que sea adoptada por el resto de países de la eurozona.
Sarkozy explicó que anunció estas medidas, en tanto que jefe de Estado y no como eventual candidato a las elecciones presidenciales de esta primavera, “para relanzar el empleo y la competitividad” de las empresas francesas”.
La medidas incluyen una polémica derogación efectiva de la semana laboral de 35 horas, mediante un llamado “contrato de competitividad” que permita a los empresarios adaptarse a las necesidades del mercado.
El primer ministro, François Fillon, empezará a preparar desde hoy los contactos que lleven a ese contrato que “se impondrá a la ley y a los acuerdos individuales”, y que permitirá a las empresas en apuros aumentar el horario de trabajo sin que ese aumento implique un alza de los salarios.
Y respecto a la propuesta del candidato socialista, François Hollande, de restituir la edad de jubilación a los 60 años, Sarkozy consideró que ese paso es “una locura que no se va a realizar”, y que a su juicio ningún francés se ha creído.
La entrevista televisada a Sarkozy se produce antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia, prevista para el 22 de abril, y en un momento en que todos los sondeos apuntan como favorito al candidato socialista, François Hollande.
“Las medidas tomadas han permitido estabilizar las cosas. Se han sentado las bases para la estabilidad financiera del mundo y de Europa”, dijo Sarkozy, quien explicó que el objetivo de esta intervención televisada es “rendir cuentas” ante los ciudadanos franceses.
El presidente francés dijo que las medidas adoptadas por los países han logrado que Europa haya dejado de estar “al borde del precipicio”.
Sarkozy aseguró que, pese a las presiones que ha recibido para anunciar si se presentará a la reelección, no se va a precipitar para que no interfiera con su trabajo de jefe de Estado.
“Que estén las cosas claras. Soy el presidente de la República del quinto país del mundo. Si un día entro en campaña seré el candidato, y aunque a veces me entra la impaciencia cuando constato una arrogancia fuera de lugar, soy el jefe del Estado y tengo la responsabilidad del país durante cinco años”, subrayó, para añadir que tenía “la responsabilidad de un país y no quiero meterlo en la situación de tener un presidente candidato durante los últimos meses”.