Viernes, 03 Febrero 2012
Cesados los mandos policiales desplegados en el estadio

Miles de personas se concentraron ayer en la plaza Tahrir de El Cairo y cientos de ellos marcharon hacia el Ministerio del Interior para peidr “justicia” y protestar por la violencia ocurrida el pasado miércoles en un estadio de fútbol de Port Said, que dejaron 70 muertos y un millar de heridos. Entre banderas de Egipto y del Al Ahli, los manifestantes, en su mayoría jóvenes y muchos menores de edad, exigieron depurar responsabilidades de esta masacre de la que acusan a la negligencia de las fuerzas de seguridad.
La situación en la ciudad tras la tragedia es muy tensa, ya que se han generado divisiones incluso entre los propios manifestantes. Parte de los concentrados han preferido permanecer en la emblemática plaza, mientras que otros avanzaron los 500 metros que separan Tahrir del Ministerio. En las inmediaciones del Ministerio del Interior se produjeron lanzamientos de piedras.
Las movilizaciones se habían iniciado en las oficinas del equipo Al Ahly, uno de los más populares del país e implicado en el partido de Port Said. Los seguidores del club y la oposición política al actual Gobierno interino se quejan de la actuación de las fuerzas de seguridad durante los enfrentamientos del estadio.
El primer ministro egipcio, Kamal el Ganzouri, comunicó ayer al Parlamento, en una sesión extraordinaria, que el Gobierno ha aceptado la dimisión del gobernador de Port Said, el general de División Mohamed Abdulá, y había cesado a los dos mandos policiales responsables de los agentes desplegados en el estadio de fútbol.
El Ejecutivo también ha destituido a todos los miembros de la Junta Directiva de la Federación de Fútbol egipcia, que, tras la tragedia al término del partido de liga entre los equipos El Ahly y El Masry, decidió anular todos los encuentros de la jornada. Los directivos de la Federación serán investigados para aclarar los motivos por los que decidieron autorizar la celebración del partido a pesar de la alta probabilidad de que se registraran enfrentamientos violentos.
InterrogatoriosPor otra parte, el fiscal general de Egipto, Abdel Meguid Mahmoud, ordenó ayer interrogar a los 51 detenidos por su presunta implicación en los incidentes.
Tras realizar una visita de inspección al estadio, Mahmoud solicitó a todos los ciudadanos que tengan vídeos de los incidentes que los remitan a la Fiscalía General para poder esclarecer lo sucedido.
Este episodio violento, que ha sido mayor tragedia deportiva de la historia reciente de Egipto, ha provocado la anulación de todos los encuentros de liga y sendas reuniones extraordinarias del Parlamento y del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, que ha decretado tres días de luto oficial.
La Asamblea Popular egipcia (el Parlamento) tuvo ayer especial protagonismo el día después de la tragedia, tanto por la comparecencia del primer ministro egipcio Al Ganzouri como por la decisión de dos de sus comisiones, que exigieron el cese del fiscal general y del ministro del Interior, Mohamed Ibrahim, por los continuos episodios violentos que vive el país.