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Viernes, 15 de diciembre de 2017
COMARCAS

20/11/2017

El relevo generacional llega al sector agrícola y ganadero en el Jiloca

En los dos últimos años 55 jóvenes han apostado por mantener la actividad y seguir en sus pueblos
Redacción
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Manuel Piquer confiesa que le gusta su oficio de ganadero y que ha sido su opción, vivir en  su pueblo, Torralba de los Sisones y trabajar en el sector que ha vivido desde niño con su familia
Manuel Piquer confiesa que le gusta su oficio de ganadero y que ha sido su opción, vivir en su pueblo, Torralba de los Sisones y trabajar en el sector que ha vivido desde niño con su familia

El sector primario -la agricultura y la ganadería- en la Comarca del Jiloca está viviendo un “renacimiento” con la incorporación de jóvenes profesionales que esán tomando el relevo generalmente de sus padres. 

En los dos últimos años se han incorporado a este sector en la zona 55  jóvenes para trabajar la tierra o ser ganaderos. Estos datos demuestran que no todo es abandono en el medio rural. 

La secretaria de formación y administración del sindicato Unión de Pequeños Agricultores (UPA) en Calamocha, Vanesa Polo, confirma que en los dos últimos años se está produciendo en la Comarca un relevo generacional, teniendo constancia de  la incorporación de medio centenar de jóvenes agricultores y ganaderos a la actividad agraria y ganadera. 

“En 2013 y 2014 se incorporaban uno o dos jóvenes agricultores en la Comarca del Jiloca, pero en estos dos últimos años han sido 55 jóvenes agricultores y ganaderos los que se han acogido a las ayudas de incorporación y modernización de explotaciones por parte de la Administración, las ayudas del Programa de Desarrollo Rural”, comenta Vanesa Polo. De las 55 incorporaciones, 24 corresponde a este año.

En esta línea, la secretaria de UPA en Aragón e ingeniera técnico agrícola, Vanesa Polo, expone que con la crisis económica de los últimos años las incorporaciones de jóvenes agricultores y ganaderos al sector primario se ha hecho como recurso, pero no como salida laboral estable. 

Con las ayudas a la incorporación de jóvenes agricultores y modernización de explotaciones agrarias se constata el incremento e interés por el sector primario. Tanto es así que en 2016 en la Comarca del Jiloca fueron una treintena las incorporaciones de jóvenes agricultores y ganaderos a estas actividades y en este año el número alcanza algunas menos. “En 2015 no hubo convocatoria de ayudas, pero sí hubo muchas el pasado año y también el año en el que estamos. Para el futuro habrá menos incorporaciones al sector agrícola y ganadero de la Comarca del Jiloca porque no hay gente”, pronostica Polo. 

Añade que los jóvenes que han decidido quedarse en el medio rural y ser agricultores y ganaderos en la Comarca del Jiloca tienen explotaciones en las que trabajar y queno son jóvenes que vienen de fuera en busca de oportunidades laborales. “Son jóvenes que toman el relevo generacional en las explotaciones familiares. También hay mujeres que se están incorporando a las explotaciones agrarias y ganaderas. Son gente del territorio, que se incorporan y se quedan”. 

Las ayudas que tiene la administración establece que tienen que estar en una edad comprendida entre los 18 y los 41 años. 

Otro requisito es la obligación que deben adquirir , el compromiso de permanencia de 5 años, pero que en realidad es de 7 años, apunta la secretaria de formación y administración de UPA.

Para atender la demanda de formación por parte de los jóvenes agricultores y ganaderos, UPA ha organizado tres cursos en Calamocha y porque además lo exige la normativa de las ayudas para poder recibirlas. 

Uno de los cursos abordó la teledetección de cultivos con drones, otro curso fue la incorporación a las empresas agrarias, 100 horas, y en el tercero se trató las buenas prácticas agrarias, medidas agroambientales. Medio centenar de jóvenes han pasado por los cursos de formación impartidos por la Unión de Pequeños Agricultores en Calamocha.

Un ejemplo de lo que está ocurriendo en la Comarca del Jiloca con la incorporación de jóvenes a la actividad económica tradicional lo representa Manuel Piquer en su municipio de Torralba de los Sisones. 

Piquer tiene 20 años y es hijo de agricultor y ganadero, de José María Piquer. Manuel obtuvo el grado medio de formación profesional en la rama de administración en Teruel. Hizo prácticas y tenía trabajo en lo que había estudiado, pero confesó que le tiraba más la ganadería y su pueblo, Torralba de los Sisones, por lo que dejó el trabajo de administrativo y se fue a casa de sus padres para ser ganadero. “El oficio de ganadero me gustaba y me llamaba. Así que el pasado año hice un curso de formación de incorporación de jóvenes agricultores y ganaderos y lo compaginaba con el trabajo”.

Piquer reseña que en su pueblo se dio la circunstancia de que un ganadero se jubilaba y vendía su explotación con 900 ovejas, por lo que decidió comprarla con la ayuda de la familia y de la entidad financiera. 

José María Piquer destaca que gracias a la Caja Rural y al aval familiar se pudo comprar la explotación con crédito de 150.000 euros. “La explotación, paridera, se tiene que arreglar, que se hará con la ayuda, que en total es de 70.000 euros”, comentan Manuel y José María.

Manuel Piquer afirma que le gusta su oficio de ganadero, pese a que es muy sacrificado al tener que ir todos los días de pastor y pasar frío o calor. 

“Hay que trabajar todos los días. Lo más duro es que estás solo”. 

Y es que en los pueblos no hay gente joven, pese a que Torralba de los Sisones es muy afortunado ya que de la edad de Manuel Piquer hay dos jóvenes más que han apostado por el pueblo. “Yo no me arrepiento de la decisión que tomado de ser ganadero”, afirma.

En Torralba de los Sisones la actividad agraria y ganadera es muy alta. 

En Torralba hay 8.000 ovejas por lo que los pastos escasean y más con la sequía brutal que se padece. Esto hace que Manuel Piquer alquile pastos por otros cercanos municipios y en Peracense.

Otro punto de la actividad ganadera que abordaron Manuel y José María Piquer fue el de la rentabilidad. Una rentabilidad que se sostiene gracias a la PAC, porque la fluctuación del mercado y lo que se tiene que  pagar por los piensos al no haber pastos para alimentar al ganado provoca la falta de rentabililidad. “El precio del cordero de 23 kilogramos se está pagando ahora a 80 euros, pero también ha estado a 65 euros. La fluctuación del mercado es muy grande. Llevamos dos años de sequía y el pienso está caro. La PAC es lo que compensa la pérdida de renta y lo que mantiene las explotaciones”, exponen, y añaden que la ayuda de la PAC depende de los derechos que se tengan para tener una rentabilidad la explotación. 

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