aragóndigital.es
Síguenos en...
Jueves, 26 de abril de 2018
COMARCAS

13/1/2018

El juez estipula que la fábrica de pellets de Bea se adjudique por subastilla

Biomasa del Aneto y Forestal del Maestrazgo pujarán al alza por la planta de Teruel Pellets
Alicia Royo
imprimir
Imagen reciente de la fábrica de la empresa Teruel Pellets en Bea, con una gran cantidad de madera acumulada en el exterior
Imagen reciente de la fábrica de la empresa Teruel Pellets en Bea, con una gran cantidad de madera acumulada en el exterior

El titular del juzgado de primera instancia e instrucción número 1 de Teruel ha dispuesto que la liquidación de Teruel Pellets, que se encuentra en concurso de acreedores desde febrero de 2017, se resuelva finalmente mediante una subastilla para no dilatar más el proceso. En la misma, las dos empresas interesadas en su adquisición, Biomasa del Aneto y Forestal del Maestrazgo, podrán pujar sin límite partiendo de la oferta máxima ofrecida al administrador concursal, que en principio asciende a 410.000 euros, según ha podido saber DIARIO DE TERUEL. 

El proyecto de Teruel Pellets en Bea fue declarado inversión de interés autonómico y recibió cuantiosas ayudas públicas, como una subvención a fondo perdido de 900.000 euros del Fondo de Inversiones de Teruel (Fite) y de Incentivos Regionales.

En el auto fechado este martes, 9 de enero, el juez admite los recursos presentados por Biomasa del Aneto -a los que se adhirieron dos acreedores, las sociedades de garantía recíproca Elkargi y Avalia- en los que solicitaba la revisión de los escritos remitidos al Juzgado por el administrador concursal en los que consideraba que la mejor oferta era la de Forestal del Maestrazgo y solicitaba que ésta fuera la adjudicataria.

Biomasa del Aneto cuenta con una planta en la localidad oscense de Campo y otra en Mosqueruela, mientras que Forestal del Maestrazgo tiene su sede en el municipio castellonense de Todolella.

El juez entiende que los recursos de Biomasa del Aneto, que fueron impugnados por Forestal del Maestrazgo, deben ser estimados porque están fundamentados en la vulneración del derecho fundamental a la tutela judicial efectiva. Añade que no pueden ser inadmitidos por no citar los preceptos vulnerados y que incluso deberían haber resuelto el recurso de reposición sobre el fondo, aunque hubiera sido desestimatorio.

Una vez estimados los recursos, el titular del juzgado sostiene que debe actuar “de la forma que sea de mayor interés para el concurso”. Entiende que el hecho de que haya varios interesados en la adquisición del activo -en concreto, la unidad productiva de la localidad turolense de Bea- “no hace sino aumentar el valor del mismo, de manera que en fase de liquidación se podrá obtener un mejor resultado y con ello poder pagar el máximo de créditos disponibles”. 

Según el Informe de la administración concursal y el Plan de Liquidación a los que ha tenido acceso este periódico, el total de créditos concursales supera los 1,7 millones de euros, de los que más de 1,6 corresponden a créditos ordinarios. Los créditos con privilegio especial financieros ascienden a 7.886 euros, de una comisión por contraaval de la SGR Elkargi, y los públicos, a 7.872 euros, adeudados a la Tesorería General de la Seguridad Social.

El juez recuerda que la Ley Concursal y el Tribunal Supremo habilitan al juez del concurso “de un gran margen de maniobra, para lejos de encorsetamientos procesales, una vez frustrada la posibilidad de continuidad por convenio, la liquidación sea lo más rápida, eficaz y útil posible”.

Considera que existen dos mercantiles, Biomasa del Aneto SL y Forestal del Maestrazgo SLU, que han manifestado “un evidente interés en la adquisición de la unidad productiva, que no puede mutarse en una circunstancia que retrase, dilate y haga perder valor a la unidad productiva”.

Recuerda que, aunque el Plan de Liquidación propuesto por el administrador concursal fue aprobado por auto el 6 de julio de 2017, ello no impide que, si subsisten varios oferentes que manifiestan su voluntad de mejorar sus ofertas, se aproveche esta tesitura en interés del concurso. Ahora bien, puntualiza que se debe evitar “dar cobertura a meras mejoras simbólicas que lo único que pretenden es dilatar o retrasar la liquidación”, como habían apuntado Elkargi y Avalia.

Llegados a este punto, resuelve que se proceda a la práctica de la llamada subastilla, en la que los dos oferentes interesados pujarán sin límite partiendo de las ofertas máximas ofrecidas hasta el momento en presencia del administración concursal y del letrado de la Administración de Justicia (LAJ, antiguo secretario judicial).

Puntualiza que, aunque esta posibilidad no estaba contemplada en el plan de liquidación, tampoco estaba prohibida, y considera que es un procedimiento complementario “con el fin de obtener la mayor rentabilidad a los activos en interés del concurso”.

Por eso, dispone que se proceda, previa consulta con el letrado y el administrador concursal, a fijar día y hora para la celebración de la subastilla. Finalmente, el juez estipula que, frente a esta resolución, no cabe recurso alguno.

Un largo proceso

La empresa Teruel Pellets SL, que puso en marcha una fábrica de producción de pellets y astillas a partir de biomasa en 2015, entró en concurso de acreedores en febrero de 2017 y en fase de liquidación en julio.

El Juzgado de lo Mercantil de Teruel dictó el 28 de febrero de 2017 el concurso voluntario abreviado de Teruel Pellets y nombró como administrador concursal a la empresa Aguilón-Rambla, en la persona de Agustín Aguilón Gutiérrez. El concurso de acreedores entró en fase de liquidación el 14 de julio.

Según los documentos a los que ha tenido acceso DIARIO DE TERUEL, Forestal del Maestrazgo, con sede en Todolella, presentó el 9 de mayo una primera oferta económico-social por la planta de pelletizado de Bea por 335.000 euros, en la que se comprometía a contratar a los 8 empleados actuales (incluidos el gerente, Alfonso Aranda, y el responsable del proceso productivo, Eduardo López, dos de los socios fundadores), a mejorar la línea de producción y a adquirir madera valorada en 500.000 euros.

El 13 de septiembre, el administrador concursal remitió un escrito al Juzgado solicitando la venta de la unidad productiva en los términos de esta oferta dado que era la única recibida y que cumplía con los objetivos de garantizar los puestos de trabajo y dar continuidad al proyecto empresarial.

El 27 de octubre, el administrado concursal remitió un nuevo escrito en el que exponía que, además de la oferta de Forestal del Maestrazgo, el 20 de octubre había recibido formalmente una nueva oferta de la mercantil Biomasa del Aneto, que había sido modificada parcialmente 7 días después. En esta última, la empresa oscense ofertaba una cantidad de 380.000 euros y mostraba también su intención de mantener el empleo, excepto a los socios de la entidad concursada. 

Opinaba que la oferta de Forestal del Maestrazgo resultaba más beneficiosa para los intereses generales del concurso. No obstante, apuntaba que Biomasa del Aneto podía personarse en el mismo para defender su oferta.

Posteriormente, el 3 de noviembre, el administrador concursal volvió a dirigirse al Juzgado para informar de que Forestal del Maestrazgo había mejorado su oferta económica hasta los 390.000 euros y reiterar su solicitud de que se autorizara la venta a esta empresa.

Biomasa del Aneto había presentado un día antes, el 2 de noviembre, una nueva oferta de mejora por 410.000 euros, que no fue admitida por el letrado por considerar que llegaba fuera de plazo.

En este momento, Biomasa del Maestrazgo presentó en diciembre dos recursos de revisión, a los que se adhirieron los acreedores Elkargi y Avalia, que ahora han sido admitidos por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Teruel, que ha decidido que finalmente el concurso de acreedores se resuelva mediante una subastilla entre los dos oferentes.

Portada de Hoy

© 2018 Diario de Teruel. All rights reserved.