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Sábado, 26 de mayo de 2018
ENTREVISTAS

13/2/2018

Ana Isabel Lapeña, doctora en Historia: “Teruel es una ciudad que ha crecido y se ha ampliado, pero su esencia es medieval”

Redacción
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Ana Isabel Lapeña durante la conferencia del viernes en el Salón de Actos CAI
Ana Isabel Lapeña durante la conferencia del viernes en el Salón de Actos CAI

Ana Isabel Lapeña es doctora en Historia. Ha trabajado siempre sobre temas medievales aragoneses, y aunque sus estudios han estado más enfocados en Zaragoza y Huesca, ha investigado también sobre Teruel e incluso publicó el Fuero de Montalbán. El pasado viernes estuvo en el Salón de Actos CAI, donde explicó la importancia del medievo en Teruel, y el trabajo que Antonio Gargallo desarrolló en la provincia, especialmente con el manuscrito del Fuero de Aragón que apareció en Miravete de la Sierra.

-¿Qué importancia tuvo el trabajo de Antonio Gargallo?

-Se habían hecho cosas sueltas, buenas, válidas, pero el estudio de la documentación turolense, el poder trazar lo que fue de verdad el espíritu medieval que hubo en esta ciudad, eso se debe a la obra de Antonio Gargallo. Entonces con ocasión de que este fin de semana vais a estar inmersos en el medievo, me invitaron a hablar de esta persona porque, insisto, sus trabajos sobre la ciudad, van a aguantar aunque cambien las perspectivas. Va a ser una referencia obligada siempre que se hable de la etapa medieval en Teruel.

-¿Cuál fue su trabajo más destacado?

-Una de las cosas que trabajó el profesor Gargallo, fue un manuscrito que se encontró en una localidad a la que él estaba vinculado familiarmente, Miravete de la Sierra. En el archivo encontraron casualmente estos documentos que nadie se esperaba, porque en la guerra la documentación eclesiástica desapareció. Pero estaba la documentación municipal, con una de las piezas más sorprendentes que se han podido encontrar, un manuscrito especial sobre los Fueros de Aragón. La sorpresa es que aparezca en Miravete de la Sierra. El profesor Gargallo lo estudió y esto cambia bastante la perspectiva que manteníamos habitualmente los historiadores. Este manuscrito nos da otra evolución distinta, una perspectiva completamente nueva.

-¿Qué contiene ese manuscrito?

-Es la legislación de todo tipo. Derecho civil, derecho penal, derecho procesal, nos cuenta desde, por ejemplo, las prendas que se pagaban, los embargos preventivos que se hacían, cómo se regulaba el uso del agua, cómo se regulaban los problemas de vecindad. Además, es curioso que aparezca allí, porque la provincia de Teruel y en Albarracín, regía otro derecho, los Fueros de Teruel y Albarracín. Pero el resto de Aragón se regía por los Fueros de Aragón. 

-¿Cómo puede aparecer un documento tan importante en un municipio tan pequeño?

-Lo que no sabemos es cómo llegó allí. Tendría una explicación, y es que Miravete de la Sierra perteneció al Obispado de Zaragoza. Es posible que alguien del cortejo del Obispo se llevara ese manuscrito allí. Lo raro es que se quedara. Ese es un punto importante. Luego, lo curioso es que se debió perder la llave después de la guerra, nadie miró, y hubo un día que el alcalde de entonces encontró que había unas estancias con una serie de documentos, que llevaban siglos  durmiendo. Fue cuando se contactó con Antonio Gargallo, que tenía familia en la localidad y él lo estudió, porque estaba en letra medieval. El hallazgo es del Ayuntamiento, del alcalde de aquellos momentos y el estudio es del profesor Gargallo, porque se hubiera quedado allí si el alcalde no hubiera tenido ese interés y no hubiera contactado con Antonio Gargallo.

-¿Qué importancia tiene este documento para Aragón?

-Importancia toda, porque en el lengua romance, en lengua aragonesa que no sea latín, solo han sobrevivido cuatro piezas. Este es el cuarto. Algo que ha sido tan fundamental en la historia de Aragón, como su legislación, curiosamente aparece en una pequeña localidad. Eso es lo realmente sorprendente. Además, es el único de los cuatro manuscritos en romance que ha sobrevivido que tiene dos prólogos. Es un estudio del derecho diferente a como nos los contaban los demás manuscritos. 

-La charla giró en torno a estos temas.

-Sí, las dos cosas. Hablé de Antonio Gargallo, de todos los temas que él trabajó, porque trabajó sobre Teruel y sobre distintas localidades de la provincia. Y en la segunda parte expliqué precisamente este manuscrito, porque para mi es uno de los textos fundamentales que el profesor Gargallo trabajó.

-¿Cómo fue el medievo en Teruel? ¿Qué importancia tuvo?

-Teruel es una ciudad que ha crecido, que se ha ampliado, que tiene modernismo, pero la esencia de Teruel es, básicamente, el mundo medieval. De repente una pequeña población que existía antes de su conquista, una pequeña aldea, en el año, más o menos, 1167 se toma y se convierte en la cabeza de salto para las futuras conquistas de lo que va a ser el resto de la provincia. Además luego, medio siglo más tarde va a ser la conquista de Valencia. Las grandes cabalgadas que llevaron los aragoneses a tomar Valencia, van a salir de Teruel. Por lo tanto, eso le da una condición especial a la población de la ciudad. El Fuero de Teruel es algo fundamental, es uno de los fueros más sorprendentes, junto con el de Cuenca, pero no es de Aragón. El de Teruel es un Fuero de frontera, absolutamente espectacular con las normativas que tiene. En Aragón hay tres grandes fueros, el de Jaca, que es el original, los Fueros de Aragón en general, y los Fueros de Teruel y de Albarracín, que duraron hasta el Siglo XVI.

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