La riqueza de la provincia para la difusión de la cultura geológica es indiscutible, y así se puso ayer de manifiesto en el congreso de la Asociación española para la enseñanza de las Ciencias de la Tierra que se celebra en Teruel. José Pedro Calvo, del Departamento de Petrología y Geoquímica de la Universidad Complutense de Madrid y ex director del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), aseguró que la amplitud y variedad de afloramientos que posee el territorio turolense permiten adentrarse en la historia de la Tierra de los últimos 500 millones de años.
Calvo, de ascendencia turolense por parte de madre y gran conocer de la paleontología de la Cuenca de Teruel, impartió una conferencia titulada ‘La Geología de Teruel: un notable ejemplo de geodiversidad’, que sirvió de introducción para las actividades de campo que hoy desarrollarán los participantes en el XVI Simposio sobre enseñanza de la Geología.
La divulgación de la geología turolense y de sus recursos educativos a través de iniciativas como Dinópolis, el Geoparque del Maestrazgo o el Parque Geológico de Aliaga, será también objeto de una publicación divulgativa que verá la luz antes de fin de año publicada por el Instituto de Estudios Turolenses con motivo de la celebración del congreso de la Aepect.
Calvo es uno de los autores del libro junto con José Luis Simón, responsable de los cursos de Geología Práctica de la Universidad de Verano de Teruel, y Luis Alcalá, director gerente de la Fundación Dinópolis.
En la jornada de ayer también se presentaron las expediciones científicas realizadas el año pasado por la asociación. El espíritu de frontera, aquello que impulsó a los expedicionarios del siglo XIX a explorar lugares inhóspitos en busca del conocimiento, envuelve de nuevo los viajes científicos que realiza cada dos años la Asociación española para la enseñanza de las Ciencias de la Tierra (Aepect), que celebra esta semana su simposio bienal en Teruel.
El resultado de las dos expediciones realizadas el verano pasado por la asociación, a Kamchatka y a Islandia, se dio a conocer a través de sendos audiovisuales que mostraron el valor formativo y científico que tienen este tipo de iniciativas.
La hora que duró la proyección de los dos audiovisuales en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Teruel fue de las más intensas que vivieron ayer los participantes en el congreso de la Aepect, así como interesantes porque en el caso de Kamchatka las muestras tomadas y el trabajo de campo realizado pueden suponer la revisión de algunos modelos geológicos actuales en lo que a tectónica de placas (el desplazamiento de la corteza terrestre) se refiere.
La noticia completa, en la edición impresa.