Domingo, 29 Mayo 2011
El próximo miércoles se cumplirán diez años de la apertura de Dinópolis

El próximo miércoles, día 1 de junio, se cumplirán diez años de la apertura de Dinópolis. El complejo paleontológico iniciaba su andadura como el proyecto de ocio y turismo cultural más ambicioso de la provincia tras las pistas de esquí. Una década después ha respondido de sobras a las expectativas creadas y ha demostrado que el pasado, como es la historia de la vida en la Tierra, puede construir el futuro.
El fenómeno Dinópolis ha dejado una huella profunda en Teruel, como la que dejaron los dinosaurios en el Mesozoico. En torno al proyecto se ha desarrollado el turismo, convirtiéndose el parque paleontológico y sus subsedes en un foco de atracción de visitantes, pero además ha supuesto un revulsivo para la investigación y la difusión del conocimiento.
Coincidiendo con el décimo aniversario de la apertura al público del complejo paleontológico, esta semana se ha presentado en la Universidad del País Vasco UPV/EHU una tesis doctoral que aborda el proyecto en su globalidad, desde su parte museística y lúdica, hasta la científica y divulgativa.
El éxito de Dinópolis ha residido en esa característica, que hace de este parque pa-leontológico un complejo muy peculiar, sostiene el autor de la tesis, Alberto Cobos, paleontólogo de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel.
Contando el pasado geológico de la Tierra y la evolución de la vida en el planeta se ha construido futuro, puesto que Dinópolis se ha convertido en un motor de desarrollo turístico en torno al cual han abierto sus puertas más hoteles, además de otros establecimientos hosteleros.
En un estudio sobre lo que ha supuesto Territorio Dinópolis para la provincia, encargado por el Gobierno de Aragón y realizado por la Fundación Economía Aragonesa (Fundear), se estima que el impacto económico del parque paleontológico ha sido de 1.564 millones de euros, y que sus efectos multiplicadores han sido más elevados de los que tuvo la Expo de Zaragoza 2008, además de crear más de 200 empleos
La simbiosis entre ciencia y ocio ha sido la fórmula perfecta para el éxito de este complejo, que ha hecho frente a la crisis económica consiguiendo mejores resultados que otros parques a pesar del descenso del consumo.
En la tesis doctoral defendida esta semana por Alberto Cobos en la Universidad del País Vasco, con la que ha obtenido el grado de doctor, el científico afincado en Teruel desde que se creó Dinópolis, argumenta que la utilización de los fósiles como recurso de desarrollo está ligado a la investigación y a la difusión.
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