·Fiestas del Ángel 2011
Domingo, 10 Julio 2011
La puesta del pañuelo al Torico abre tres días llenos de diversión

El ritual regresó un año más a las calles de Teruel y los corazones de los turolenses volvieron a emocionarse con su fiesta. Miles de personas vivieron ayer por la tarde el pistoletazo de salida de la Vaquilla con dos de las tradiciones más arraigadas: el toque del Campanico en la plaza de la Catedral y la posterior puesta del pañuelo rojo al símbolo de la ciudad, el Torico, que comprobó un año más que la gente quiere fiesta y disfrutará durante los tres días en las calles de la capital.
Los vaquilleros Manuel López y Miguel García, miembros de la peña Los Sordos, fueron ayer los encargados de trepar por la columna de la fuente arropados por miles de turolenses y visitantes que cantaban, bailaban y saltaban contagiados por la alegría del inicio de la fiesta más popular de la capital turolense en una tarde muy luminosa y calurosa.
Durante la espera del pañuelo, que llegaba desde el Ayuntamiento de la mano de Juan Romero, también de la peña Los Sordos, Miguel y Manuel treparon por la columna, ansiosos del momento central de este día y contentos por poder ser los privilegiados que protagonizan uno de los actos más multitidinario de la Vaquilla.
Pasadas las 16,30 horas los dos peñistas colocaron el pañuelo saludaron a los vaquilleros que abarrotaban la plaza, dieron un beso al Torico y se fundieron en un emotivo abrazo.
Campanico remolón
El Campanico se hizo de rogar ayer y puso la anécdota del día en el inicio de la fiesta de la Vaquilla. Ante cientos de vaquilleros que estaban deseando que empezara la diversión.
“Vaquilleros, vaquilleras, ¿queréis que empiece la Vaquilla? ... ¡Qué suene el Campanico!”, con estas palabras el alcalde de Teruel, Manuel Blasco, abría el acto oficial de inicio de las fiestas pero cuando fue a activar el mecanismo para que se escuchara el ansiado tintineo, no funcionaba. Finalmente, el Campanico sonó y comenzó la celebración.
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