La ermita de San Cristóbal, ubicada en el barrio turolense de Las Viñas, muestra un aspecto renovado tras el lavado de cara a que ha sido sometida para eliminar pintadas y desconchones en las fachadas y reparar tejas rotas como consecuencia de actos vandálicos. Los arreglos han tenido un coste de unos 750 euros, que ha financiado con sus fondos propios la Hermandad de San Cristóbal.
Su presidente, Jesús Luz, que también es responsable de la Asociación de Vecinos de Los Llanos de San Cristóbal, explicó que los trabajos han consistido en la pintura de las fachadas y el atrio exterior, junto con la reposición de 185 tejas rotas.
La actuación concluyó el pasado 25 de julio. “Esperemos que a partir de ahora se respete la ermita y no aparezcan de nuevo pintadas ni tejas rotas a pedradas”, comentó.
La hermandad tiene previsto abordar el próximo año una segunda reparación, en este caso en el interior de la iglesia, que necesita una mano de pintura.
“El mal estado de la cubierta por la rotura de tejas produjo goteras. Ahora que hemos arreglado el tejado, esperaremos a que se seque bien el interior para pintar de cara al próximo verano”, dijo Jesús Luz.
En la ermita se celebra cada año la festividad de San Cristóbal, patrón de los transportistas, que se conmemora el 10 de julio. Jesús Luz hizo un llamamiento a los conductores de Teruel para que se inscriban en la hermandad, con el objetivo de recuperar los actos lúdicos que se realizaban antaño, junto con la misa que aún se sigue haciendo.
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