Martes, 03 Agosto 2010
Teruel Punto Photo

El prestigioso fotógrafo aragonés Rafael Navarro ofreció en la edición de Teruel Punto Photo del año pasado un curso de fotografía y desnudo. El resultado de aquellas sesiones cuelga desde ayer en la sala de la Muralla de la DGA bajo el título ‘Pieles de papel’. Los propios participantes del curso han realizado la selección de dos imágenes de las miles de fotos que se realizaron durante los cuatro días que estuvieron aprendiendo con Rafael Navarro en un entorno único como es el antiguo hogar Comandante Aguado.
Ayer, alguno de ellos acudieron a la exposición y explicaron las razones que les ha llevado a seleccionar estas fotos, que se pueden ver con motivo del Festival Teruel Punto Photo.
El rojo de un viejo sillón contrasta con el blanco de la piel de la modelo, en las fotografías que ha seleccionado Escanero. Este fotógrafo, miembro de la Sociedad Fotográfica Turolense, se decantó por una imagen con el enfoque puesto en un cigarro que la modelo lleva en la mano. “Esta foto muestra un momento de relajación”, mientras que la segunda es “más sofisticada”, y en ella juega con la perspectiva.
El fotógrafo valenciano Ramón Sanz Frax también participó en el curso y ha seleccionado para esta muestra dos imágenes que reflejan lo aprendido en el curso. “Rafael Navarro nos enseñó que el cuerpo tiene un lenguaje propio para la fotografía”, y así muestra un primer plano, siguiendo el mismo estilo que también se puede ver en las fotografías que Rafael Navarro ha enviado para esta muestra. En la otra imagen, sin embargo, Sanz Frax ha jugado con el contraste entre la piel de la modelo y un elemento del edificio del Comandante Aguado para reflejar “el paso del tiempo”.
La fotógrafa turolense Eva Martín ha seleccionado una parte del cuerpo humano, los pies, “porque me he dado cuenta de que tenía muchas fotos de pies”. En la otra sin embargo está muy presente el espacio: “El comandante Aguado por sí solo merecía la pena”.
También opina así José Díez, aunque en su caso trató de buscar un color que fuera diferente a la tonalidad monocroma de las estancias del viejo hogar para colocar a la modelo.
Juana Barroso, estudiante de Bellas Artes en Valencia, se fue al “lado opuesto” de la línea de trabajo mostrada por Rafael Navarro y entre las muchas fotografías que realizó durante el curso seleccionó un juego de contrastes “entre la suavidad de la piel de la modelo y la aspereza del lugar”.
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