Viernes, 18 Noviembre 2011
El fiscal jefe destaca que la pena impuesta tiene un fin preventivo

La Fiscalía consideró ayer que la pena condenatoria impuesta por la Audiencia Provincial de Teruel por un delito de ablación a un matrimonio de Gambia residente en Alcañiz es “acertada”, puesto que también tiene una finalidad “preventiva” de cara al colectivo de inmigrantes africanos que realiza estas prácticas.
El fiscal jefe de Teruel, Jesús Gargallo, manifestó que “estos hechos son punibles y provocan un rechazo por parte de la sociedad”, por lo que estimó que la pena tiene un componente de “prevención” para que “el colectivo afectado sepa que si realiza esas conductas, la justicia los perseguirá”.
En este sentido, Gargallo recordó que el Código Penal introdujo expresamente el tipo penal de delito de lesiones por mutilación genital. Consideró que en el caso de las comunidades de inmigrantes africanos en cuyos países se practica la ablación, deben saber que “si están en España deben acogerse a las leyes y costumbres españolas”, y que por tanto no es una excusa argumentar que se trata de una tradición cultural o que responde a creencias religiosas.
El padre de la niña que sufrió la extirpación del clítoris, Mamadou Drammeh, ha sido condenado por la Audiencia Provincial de Teruel a 6 años de prisión, la pena mínima que contempla el Código Penal y que fue la que solicitó la Fiscalía.
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