
El Ayuntamiento de Teruel pondrá en marcha a partir del próximo año la inspección técnica de edificios con antigüedad superior a 50 años. Según el último censo del Instituto Nacional de Estadística (INE) en la ciudad existen cerca de 4.000 viviendas en estas condiciones distribuidas por todos los barrios de la capital.
Esta inspección de inmuebles, similar a la ITV que deben superar los coches, será obligatoria por ley en todos los municipios de más de 25.000 habitantes a partir de 2012, con el objetivo de contribuir al fomento de la rehabilitación. Los propietarios o las comunidades de vecinos tendrán que abonar una tasa por las visitas giradas, cuya cuantía aún no ha sido determinada. Aunque la obligatoriedad de poner en marcha las revisiones no entrará en vigor hasta el mes de julio, el equipo de gobierno del consistorio turolense pretende adelantarse e iniciar los trabajos en enero o febrero, según comentó Jesús Fuertes (PP), primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo.La noticia completa, en la edición impresa.