
Cáritas Diocesana de Teruel ha incrementado su actividad en 2011 para apoyar a las familias y las personas sin hogar que con la crisis económica cada vez necesitan más ayuda y entre las que aumenta la población nacional. Además, estima que 2012 será un año “muy duro”, al que hará frente con menor presupuesto pero más voluntarios.
Durante la presentación de la nueva campaña institucional de sensibilización de Cáritas, el director de esta organización en Teruel, Juan Marco, ofreció algunos datos de la actividad de este año que termina. Cáritas ha atendido en la Diócesis de Teruel y Albarracín a un total de 206 familias (mientras que en el ejercicio anterior fueron más de un centenar). En cuanto a los transeúntes que han recibido el apoyo de esta entidad, han pasado de 900 en el año 2010 a 923 (683 de los cuales son españoles). Además, se han gestionado 673 ayudas alimentarias y se han dado 82 ayudas económicas puntuales (destinadas a pagar facturas de la luz o medicamentos, entre otras necesidades básicas).La noticia completa, en la edición impresa.