
Hay que tener mano de artista para ser capaz de visualizar cómo podía ser un animal extinguido hace millones de años a partir de los fósiles de sus huesos tal como los encuentran los paleontólogos hoy día. La combinación de arte y ciencia permite poner cuerpo a vertebrados que como los dinosaurios nunca han sido vistos en vida por el ojo humano. Daniel Ayala, restaurador de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, es una de esas personas capaces de revivir dinosaurios a través de las recreaciones corpóreas que hace tanto en dibujo como en escultura. El trabajo que realiza junto con otros paleontólogos se ha convertido en el escaparate de Dinópolis fuera de Teruel.
Las reconstrucciones de dinosaurios turolenses y las réplicas de fósiles de gran tamaño que hace la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel constituyen la tarjeta de presentación de Dinópolis en las exposiciones itinerantes que realiza el complejo, y que se han convertido en uno de los principales reclamos del parque paleontológico para atraer visitantes.La noticia completa, en la edición impresa.