Martes, 13 Julio 2010
La Vaquilla. Emoción con los ensogados

Guindillero, un ejemplar cárdeno de 5 años de la ganadería de Teodoro Adell de Castellote, marcó ayer estilo en los toros de soga que se corrieron por la tarde en la plaza del Torico, después de que por la mañana dos de sus compañeros diesen problemas durante el traslado hasta la Nevera. El buen gusto que dejó este toro, junto con Logoteda II, resarcieron a los vaquilleros del suplicio que supuso el primero de los astados de la mañana.
Los cuatro toros que se corrieron pusieron emoción a unos ensogados que no estuvieron exentos de sustos, al producirse un par de cogidas. La más aparatosa fue la de una mujer rumana que estaba haciendo una fotografía al festejo y el toro la cogió, causándole una pequeña herida en la ingle izquierda.
La lesión fue sólo superficial y tras ser atendida en el hospital Obispo Polanco y recibir varios puntos, fue dada de alta. También acabó por los suelos un hombre que fue embestido por otro de los toros, aunque no llegó a causarle ninguna herida. Y otro hombre mayor sufrió asimismo una lesión traumática al caerse al suelo después de tropezar en el bordillo de la acera cuando reculaba frente a uno de los ensogados.
Los miembros de la Soga y Baga alteraron el orden de los toros por la tarde después de comprobar por la mañana que los que mejor juego habían dado fueron el segundo y el tercero, llamados Logoteda II y Guindillero respectivamente. Ambos ejemplares hicieron el trayecto entre la plaza de toros y la Nevera en apenas 10 minutos, dejando sin aliento a los vaquilleros.
Previamente, el primero de los ensogados, Verdulero, se convirtió en un suplicio, ya que hubo que meterlo en el cajón con ruedas para terminar el traslado al negarse a avanzar desde el Viaducto. Al moverse bruscamente en el interior del cajón, se rompieron las ruedas y el encierro se dilató para desesperación de los vaquilleros.
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