Síguenos

120_-1200x150-remamos-b.gif banner click 120 banner 120

Unos bañistas disfrutan de las pozas del río Bergantes a la altura del puente de Cananillas. Tomás Pascual

Aguaviva fomenta el teletrabajo con un espacio de coworking provisional

El Ayuntamiento plantea reforzar los controles en el río Bergantes este fin de semana

La habilitación de un espacio de coworking provisional en la Casa de Cultura de Aguaviva ha permitido que dos personas que residen fuera del municipio puedan teletrabajar desde el pueblo en época estival. A medio plazo, el Ayuntamiento quiere dotar esta sala de mejores condiciones con el objetivo de que autónomos puedan establecer despacho permanente y quedarse a vivir en la localidad del Bajo Aragón.

El teletrabajo ha venido para quedarse, piensa el alcalde de Aguaviva, Aitor Clemente. Aunque en tiempos de confinamiento se ha practicado “a la fuerza”, está convencido de que “se va a poder desarrollar más de lo que estaba hasta la fecha” y trabajadores por cuenta propia van a poder establecer sus despachos en espacios de coworking como el que la localidad ya está experimentando.

Por el momento, el consistorio ha habilitado un espacio provisional en la Casa de Cultura con el objetivo de impulsar el teletrabajo en la localidad. “Recibimos varias solicitudes de gente que vivía fuera y que quería establecerse, en principio de forma temporal porque están pasando aquí el verano”, de modo que “hemos habilitado un espacio con fibra óptica y con mobiliario que ya teníamos, cumpliendo con la distancia de seguridad”, explicó Clemente.

Por el momento son ya dos personas las que están teletrabajando desde allí “y todavía tenemos espacio para otros dos”, aseguró el regidor. Todos ellos son trabajadores “por cuenta ajena y su labor les permite teletrabajar”. 

Durante el confinamiento lo hacían desde casa en sus ciudades, pero “ahora están en su segunda residencia” y, mientras les instalan Internet en casa, “están haciendo uso del espacio habilitado”, pormenorizó el edil.

Clemente recordó que a finales de 2018 el ayuntamiento pidió subvención al Fondo de Cohesión Territorial para habilitar un espacio de coworking, pero fue denegada. No obstante, “la idea sigue encima de la mesa para, a futuro, tener un espacio en mejores condiciones” dirigido “sobre todo a gente que pudiera establecer su lugar de residencia en el pueblo”. Para ello hay que dar al espacio “un lavado de cara” con nuevo mobiliario y alguna sala de reuniones, “que esté bien climatizado y este tipo de cuestiones que, aunque no son inversiones grandes, sí que se necesitan”. Ello contribuiría, además, a aprovechar “espacios infrautilizados habitualmente”.

Sin denuncias en el río

Por otra parte, el Ayuntamiento de Aguaviva se muestra satisfecho por cómo está funcionando la colaboración con la Guardia Civil y los Agentes de Protección de la Naturaleza para el control del aforo en la zona de baño del río Bergantes a la altura del puente de Cananillas, aunque sopesa establecer “algún refuerzo de manera puntual” los fines de semana de agosto en las zonas más demandadas.

Clemente aseguró que no se ha puesto ninguna denuncia en todo el mes de julio, que “ha ido relativamente bien”. “Estamos bastante satisfechos”, confesó, salvo alguna ocasión, sobre todo los sábados y los domingos, en que se rebasa el aforo máximo establecido (15 vehículos en el puente de Cananillas y 10 en los Tres Tubos) aunque en momentos puntuales, ya que “la gente del pueblo ha vuelto a ir a la zona del puente de Aguaviva a La Ginebrosa” para estar tranquila.

“Agosto es la prueba de fuego”, subrayó el alcalde, quien advirtió de que el último fin de semana de junio había incluso gente haciendo barbacoa cuando está totalmente prohibido. Los APN se encargan de que se cumpla la normativa ambiental, así como la distancia de seguridad y que no se dejen residuos, mientras que la Guardia Civil tiene potestad para sancionar “a cualquier coche que vea aparcado en los accesos”, donde “vamos a tratar de ser inflexibles”.