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Ramón Panadés muestra las piedras de gran tamaño colocadas por la brigada para impedir el paso a la antigua escombrera

Alcañiz pide ayuda a Guardia Civil para impedir vertidos ilegales de escombros

La brigada cortó el camino de acceso y la comisión de Medio Ambiente prepara una ordenanza

La concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alcañiz ha solicitado ayuda al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, a Agentes de Protección de la Naturaleza (APNs) del Gobierno de Aragón y a la Policía Local de Alcañiz para que refuercen la vigilancia durante estas Navidades en la antigua escombrera y el camino del punto limpio para evitar más vertidos ilegales de escombros y otros enseres. También ha solicitado a ambos servicios que sancionen a las personas que sean sorprendidas in fraganti en la zona tirando basura.

La solicitud de colaboración obedece a la ingente cantidad de basura que se tira en este entorno. El área de Medio Ambiente del Ayuntamiento informó de que solo el mes pasado la brigada municipal recogió 50 toneladas de escombro en la zona, aunque todavía quedan entre 25 y 30 toneladas más por retirar aproximadamente. Después de las fiestas navideñas, informó el concejal de Medio Ambiente, los trabajadores reanudarán esta tarea y retirarán todo lo que queda.

El Ayuntamiento de Alcañiz informó de que el camino entre el punto limpio y la antigua escombrera es una zona en la que se realizan todo tipo de vertidos ilegales, desde escombros a electrodomésticos, pasando por enseres personales, muebles o juguetes. “El problema data de antes del actual mandato, y el consistorio ha recibido continuas quejas por la situación”, señaló Ramón Panadés, concejal delegado del área. 

El Ayuntamiento de Alcañiz “empezó a solucionar el problema contactando con una empresa del sector a finales de 2019, para que realizara una valoración de los escombros depositados”, relató Panadés. La estimación inicial fue que había entre 30 y 35 toneladas de residuos”, que tenían que retirarse, aunque no estaba contemplada en el presupuesto en curso ninguna partida para poder efectuar el trabajo. La cuantía estimada se calculó en 35.000 euros.

Camino cortado

Según enfatizó el concejal, “a  lo largo del año actual, se han seguido tirando ilegalmente desechos en este punto; incluso, ha habido quien ha destrozado -probablemente con un camión o con maquinaria pesada, dada la envergadura de daños- la puerta del vertedero clausurado para seguir tirando residuos. Para evitar que volviera a ocurrir, encargamos a la brigada municipal que cortasen con piedras de gran volumen la vía de acceso al antiguo vertedero, que es un camino realizado únicamente para acceder a esta instalación.

Otra de las medidas llevadas a cabo fue la creación de una nueva ordenanza municipal, “sin afán recaudatorio”, matizó Panadés, por parte del departamento de Medioambiente y de la comisión de Urbanismo e Infraestructuras. La ordenanza todavía se encuentra en fase de redacción y se basa, según el edil, en que "los empresarios del sector de la construcción, cuando comuniquen que van a realizar una obra y presenten solicitud de licencia al Ayuntamiento recibirán una valoración por parte del área de Urbanismo de la cantidad de escombro que generarán los trabajos; con esta cuantificación, baremada en tablas, se les pedirá que depositen una fianza, que puede ir desde una pequeña cantidad hasta varios miles de euros en función del volumen de escombro que se va a gestionar". 

Fianza que se devolverá

La fianza depositada se devolverá íntegramente cuando finalice la obra y se entregue por parte del empresario un certificado de la planta de tratamiento de residuos, que tendrá que ser una gestora autorizada, donde se hayan llevado los escombros. Con ello, “buscamos garantizar que todos los restos de la construcción tengan el tratamiento adecuado", añadió el edil. 

En relación a los vertidos incontrolados, Panadés explicó que “la gente que vierte ilegalmente no está haciendo sólo un mal uso de los residuos y del entorno, sino que está cometiendo un delito, una infracción medioambiental grave”. En este sentido, enfatizó que “hay señalización grande y suficiente que advierte de que el antiguo vertedero está clausurado y sellado”. Por otra parte, hizo hincapié en que “lo que queremos es hacer un llamamiento para que la ciudadanía se conciencie de que, hoy en día, el que contamina va a pagar, y la sanción no es ninguna tontería; pido por favor que la gente se conciencie y que use los medios y las instalaciones que tiene a su disposición, que son muchos, para que esto no siga ocurriendo”.