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Edificio en el que se ha habilitado la residencia, en una imagen de archivo. Ayuntamiento de Alloza

Alloza termina la primera fase de la residencia y piensa ya en una ampliación

La Fundación para el Desarrollo Social abrirá el centro de día anexo de forma inminente

La primera fase de la residencia de personas mayores de Alloza ya está terminada, aunque el Ayuntamiento no licitará la gestión hasta obtener el visto bueno del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS). Lo que sí está listo para ser usado es el centro de día, cuya apertura dependía de la terminación de las obras.

La residencia tiene una capacidad para 16 plazas, distribuidas en ocho habitaciones dobles con baño. El presupuesto para esta actuación ha rondado los 300.000 euros, financiados por el Instituto Aragonés de Fomento a través de una línea de ayudas para infraestructuras municipales en municipios muy mineros.

En concreto, la actuación ha consistido en acondicionar el edificio en el que se ubica el centro de día, todavía por estrenar y que recibió una financiación similar para su edificación y equipamiento.

Residencia y centro de día, ubicados en la misma planta, compartirán los servicios de comedor, sala de estar y cocina para hacer sostenible económicamente la inversión.

A tal efecto, la actuación se ha acometido en la mitad de la planta que ya se dejó rehabilitada durante las obras del centro social con idea de ampliar servicios. En la parte del edificio destinado a residencia se ubicaban asociaciones como la amas de casa, cazadores, cofradía u hogar del jubilado, que se desplazarán a otras estancias municipales.

Las obras han dejado habilitadas un total de ocho habitaciones dobles, almacén, despensa y aseos, en un espacio total de 277,50 metros cuadrados. Se ha construido un ascensor nuevo con capacidad para camillas.

Gestión y centro de día

El Ayuntamiento sacará la gestión de la residencia a concurso, como ya hizo con el centro de día, cuya administración fue adjudicada en 2019 a la Fundación para el Desarrollo Social. “Lo licitamos en su día pero no se ha podido poner en marcha porque empezaron las obras de la residencia, después vino el Covid-19 y ahora aún tiene que venir el inspector del IASS a pasar la inspección correspondiente”, argumentó el alcalde, Miguel Ángel Aranda.

El consistorio ha pedido una subvención al objeto de poder instalar placas solares que permitan la eficiencia energética en el nuevo equipamiento, explicó Aranda, que deja abierta la puerta a una posible ampliación de la residencia, proyecto que ha presentado al Convenio de Transición Justa de Aragón. “Vamos a cubrir primero lo que tenemos hecho, pero si hubiera demanda en la zona, y es algo que nos dicen desde Servicios Sociales, buscaríamos una ampliación”.

El nuevo equipamiento es una oportunidad de empleo para gente joven, especialmente mujeres. Precisamente, ante la demanda de atención a la tercera edad existente en la zona, el Inaem concedió a la Comarca de Andorra-Sierra de Arcos una subvención para desarrollar hasta el mes que viene el tercer taller de empleo de atención sociosanitaria.

El punto fuerte del centro de día será el servicio de comidas a las personas mayores de la localidad, explicó Aranda. Por un precio razonable no tendrán que cocinar y comerán saludablemente. El alcalde confía en que sean decenas las personas que se interesen por el complejo, incluso de otras localidades cercanas.