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Arranca la ampliación de la residencia de Andorra, un acicate para el empleo Arranca la ampliación de la residencia de Andorra, un acicate para el empleo
Obras de la primera fase de la ampliación de la residencia. Marcos Navarro

Arranca la ampliación de la residencia de Andorra, un acicate para el empleo

El Ayuntamiento busca 1,4 millones más para completar el equipamiento

Las obras de reforma y ampliación de la residencia de Andorra han comenzado con una primera fase en la que se invertirán 706.439,99 euros sufragados por el Fondo de Inversiones de Teruel (FITE).
El presupuesto de la residencia, según el anteproyecto, asciende a 2 millones de euros, por lo que el Ayuntamiento deberá explorar más fuentes de financiación para concluirla. El año pasado recibió 750.000 euros del FITE con los que ha adjudicado la obra a Aragonesa de Obras Civiles. 
La ampliación, cuando esté terminada, duplicará el número de plazas mixtas, y se podría llegar a triplicar el empleo en un momento en que se habla del cierre inminente de la central térmica y de falta de proyectos empresariales para la villa minera
Las obras de la primera fase, que comenzaron en mayo con un periodo de ejecución de cinco meses, incluyen la realización de un sótano anexo a las instalaciones actuales. Incluirá “todos los servicios funcionales que requiere el centro”, pero no los dirigidos a los residentes. Esto es, “lavandería, almacenes, vestuarios de la plantilla y salas de calderas y máquinas”, explicó la directora de la residencia, María José Muñoz. Las obras incluirán también la edificación de la planta calle, que quedará diáfana porque el dinero “da para lo que da”.
Es probable que el Ayuntamiento se vea obligado a pedir una prórroga al FITE debido a algunos imprevistos en el movimiento de tierras del sótano, donde “ha habido que levantar mucho suelo, ha salido mucha piedra y se estropeó una máquina”, indicó la directora.
En una segunda fase se construirán 20 nuevas plazas para residentes sobre el sótano de servicios funcionales y se remodelarán las actuales instalaciones. Una tercera fase servirá para reformar el edificio del colegio de preescolar San Jorge, que hasta el curso anterior estuvo ocupado. La intención es habilitar allí más plazas e instalar el servicio de centro de día que hoy se presta en las instalaciones actuales. En este momento cuenta con seis usuarios, “pero de cara al nuevo edificio incrementaremos bastante”, dijo la directora.
El edificio actual quedará para servicios, despachos y cocina. La planta de habitaciones seguirá existiendo.
En definitiva, el diseño del futuro equipamiento quedará en forma de H, con las instalaciones actuales a un lado, el colegio en otro y la zona actualmente en obras en el centro.

Una oportunidad
Muñoz puso de manifiesto que en este momento la residencia cuenta con 34 plazas para validos y dependientes que aumentarán a 70 con la ampliación. “Las plazas nuevas se van a hacer como si fueran asistidas, pero alojaremos a validos también; seguiremos siendo centro mixto”.
En este momento, el servicio cuenta con una lista de espera de 80 personas. Las familias con urgencias utilizan la residencia privada de la localidad e incluso se desplazan a otros municipios.
Por otra parte, la ampliación de la residencia supone una oportunidad laboral para Andorra en tiempos de incertidumbre por el cierre de la térmica. En este momento la plantilla es de 20 personas, que se “duplicarán o triplicarán” para atender a los nuevos usuarios. “Necesitaríamos también un fisioterapeuta, animador sociocultural, auxiliares administrativos, conserjes… El volumen de empleo será considerable”, dijo la responsable.
“La residencia es muy importante para la localidad, por lo que iremos avanzando en varias fases según vayamos recibiendo fondos. La idea es ampliar el servicio y cubrir todas las necesidades que se plantean”, dijo la nueva concejal de Servicios Sociales, Sanidad, y Mujer e Igualdad, Trinidad Hernández.