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La imagen de la Virgen del Pilar, el lunes en Calanda

Calanda celebra el Pilar sin euforia pero con fervor y la Virgen en la plaza

Misa, vermú y ofrenda informal para honrar a la patrona de la localidad

Calanda no pudo evitar sacar este lunes la imagen de la Virgen del Pilar a la plaza de España. Aunque quedó suspendida la ofrenda de flores oficial por las medidas para frenar la pandemia dentro de la ausencia de fiestas, los más fervorosos depositaron ramos de claveles a los pies de la patrona en el día grande de la localidad, que congregó a más de un centenar de personas en el templo.

Separados entre sí y sentados en sillas auxiliares a los laterales y tras las bancadas para mantener la distancia de seguridad, los devotos escucharon misa junto a la casa de Miguel Pellicer –protagonista del Milagro de Calanda en 1640– de 11:30 a 12:30, y posteriormente salieron a tomar el vermú a una plaza de España cuyas terrazas presentaban un aspecto de gala, aunque sin el bullicio ni el roce de otros años.

La pandemia impidió la celebración de las fiestas y desde el Ayuntamiento se recordó durante todo el fin de semana que las reuniones en las peñas están prohibidas por orden del Gobierno de Aragón para evitar rebrotes.

Sin embargo, dada la gran devoción de los calandinos a la Virgen del Pilar y en previsión de que una multitud pudiera presentar flores a la patrona en su templo, “un lugar cerrado”, el consistorio decidió a última hora colocar la imagen en la plaza. Como cada 12 de octubre, pero sin ofrenda oficial. “Teníamos miedo de que se congregara muchísima gente en torno a un espacio de interior y decidimos sacar a la virgen, por lo que el que quiera dejar sus ramos de una forma más distendida y sin la aglomeración, puede hacerlo”, justificaba a mediodía el alcalde, Alberto Herrero.

“Situación de tranquilidad”

El regidor agradeció a la Guardia Civil su colaboración para “mantener esta situación de tranquilidad” durante todo el puente, en el que la localidad debía haber celebrado sus fiestas del Pilar por todo lo alto. Este año no ha habido verbenas, toros ni ofrenda oficial. La consabida pandemia limitó los actos a un espectáculo cómico en la casa de cultura el pasado viernes, la entrega de la medalla Calandria al Centro Residencial Calanda el domingo por su labor desde que el Covid-19 se desató en el país y varias celebraciones religiosas, de las que la misa fue la más multitudinaria.

“Que tengamos constancia, no ha habido ningún problema” con peñas ni botellones, dijo el alcalde, quien celebró que hasta la fecha el virus se haya mantenido a raya en el municipio y deseó “que esto perdure en el tiempo, que no haya rebrotes como ha sucedido en otros lugares cercanos después de las fiestas”, dijo Herrero, que se mostró “relativamente tranquilo, satisfecho y esperando que amaine en el futuro esta situación y pronto podamos celebrar todos los calandinos y todos los españoles las fiestas y nuestras tradiciones en torno a nuestra patrona, la Virgen del Pilar, a la que tenemos mucha devoción”.

Jotas a la virgen

La cuadrilla de Javier Tello no pudo reprimir sus fervor y dejó un ramo de claveles rojos y blancos a la virgen en la plaza de España. “Somos una cuadrilla que nos conocemos de siempre y por nuestra propia voluntad hemos decidido acompañar un poco a la virgen” y “hemos decidido tirarle unas flores, ya que hoy –por el lunes– no se puede hacer ofrenda”, explicó el calandino ataviado con el traje regional. “Con las distancias de seguridad y con la mascarilla hemos decidido cantarle unas joticas”, añadió.

Las fiestas discurrieron para ellos “demasiado tranquilas, no hay ningún acto salvo las misas en honor a la virgen y a San Miguel Arcángel” porque “hay que tener mucha prudencia, sobre todo con los contactos de multitudes y todas estas cosas, e intentamos aunque nos reunamos algo pues hacerlo en familia o con mucha intimidad con algunos amigos que son muy de casa”, explicó.

El Día del Pilar fue celebrado también en otros municipios turolenses, como Alcañiz –también se depositaron flores en la imagen de la virgen junto al puente–, Riodeva o Arcos de las Salinas, entre otros.