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CCOO pide a Endesa que medie para resolver el conflicto en Maessa CCOO pide a Endesa que medie para resolver el conflicto en Maessa
Dirigentes de CCOO y de la Federación de Industria en Aragón respaldaron a los tres despedidos (sentados). M. N.

CCOO pide a Endesa que medie para resolver el conflicto en Maessa

El juicio para la readmisión de los tres sindicalistas se celebrará el 18 de julio

CCOO pide a Endesa que medie para resolver el conflicto laboral motivado por los despidos que su contrata de mantenimiento en la  térmica de Andorra, Maessa, efectuó el 7 de mayo, cuando el sindicato ya había informado de la convocatoria de elecciones al comité de empresa en las que los tres despedidos iban a encabezar la lista de CCOO.

El juicio está fijado para el 18 de julio, pero el sindicato, que ha acabado ganando las elecciones  aunque sin la participación de los despedidos en la candidatura ni en la votación, prefiere que haya un acuerdo previo que pasaría por que Maessa rectificara y readmitiera a los despedidos.

CCOO pone la pelota en el tejado de Endesa. “No puede ser” que la empresa matriz “presuma de responsabilidad social corporativa y a sus contratas no les exija el cumplimiento de la legalidad”, manifestó el secretario general de CCOO Aragón, Manuel Pina, que este martes se reunió en Andorra con los despedidos para mostrarles el apoyo total de la central sindical.

“Enel-Endesa tiene capacidad para parar esto y que no llegue la situación al extremo, porque en el juicio pueden pasar dos cosas: que ganemos o que perdamos. Si ganamos, la empresa tiene que pensar en las consecuencias políticas que esto traerá”, dijo la secretaria general de la Federación de Industria de CCOO en Aragón, Ana Sánchez.

Conflicto enquistado

Sin embargo, el conflicto está tan enquistado que parece inevitable que la única solución sea llegar a juicio, que tendrá dos vertientes.

Por un lado, el Juzgado de lo Social tiene que dirimir sobre la readmisión que piden los trabajadores por vulneración de derechos fundamentales recogidos en la Constitución como son la libertad sindical, de reunión y de asociación. 

Los trabajadores, que intentaron llegar a un acuerdo con la empresa en el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA), están convencidos de que el motivo del despido fue encabezar la lista de CCOO para las elecciones sindicales en el centro de trabajo de Maessa en la térmica.

CCOO registró un preaviso para celebrar los comicios y el 7 de mayo envió un burofax a la empresa para informarle del proceso. Ese mismo día, la empresa entregó las tres cartas de despido alegando “disminución de los trabajos de su profesión y categoría para la obra o servicios para los que fue contratado” cada trabajador. Ese mismo día, denuncia el sindicato, la contrata de mantenimiento contrató a más personal para las mismas categorías profesionales debido a la carga de trabajo que acarreaba la revisión de uno de los tres grupos de generación.

CCOO mantiene que los trabajadores fueron despedidos después de iniciado el proceso electoral, lo cual considera una irregularidad manifiesta.

Por su parte, la empresa afirma que cuando prescindió de los trabajadores no tenía conocimiento de que se presentaban a las elecciones, pues la carta de despido se entregó el 7 de mayo y el burofax, asegura Maessa, lo recibió al día siguiente.

No respetó el arbitraje

El otro asunto que hay que dirimir en los tribunales es el recurso que ha interpuesto Maessa contra la decisión del órgano de arbitraje de la Dirección General del Trabajo de Aragón, que falló que los sindicalistas despedidos podían formar parte del censo electoral y presentarse a las elecciones porque la relación laboral no se había extinguido por completo a falta del juicio.

No obstante, según CCOO, la empresa hizo caso omiso a la resolución y las elecciones se celebraron sin los tres sindicalistas. Aún así, CCOO ganó las elecciones con 44 votos, por 19 de UGT, logrando tres y dos delegados, respectivamente.

CCOO entiende que, si el Juzgado de lo Social acaba fallando la readmisión de los trabajadores, necesariamente habrá que repetir el proceso electoral, en el que el sindicato quedó a tan solo tres votos de obtener un cuarto delegado. Curiosamente, los tres votos que habría alcanzado con la participación de sus tres cabezas de lista originarios.

El sindicato espera que acabe una “gestión caciquil orientada, mediante prácticas antisindicales, a promover un estado de miedo y sumisión, que evite que se alcen voces ante injusticias y abusos”. Para contrarrestarla, convocaron una huelga que fue secundada el 15 y 16 de mayo por la mayor parte de la plantilla, así como concentraciones en la barrera de la central todos los viernes.