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Concluye el cerramiento de los tres abrigos de pinturas rupestres de Alcañiz Concluye el cerramiento de los tres abrigos de pinturas rupestres de Alcañiz
Técnicos del Gobierno de Aragón, antes de proteger uno de los abrigos

Concluye el cerramiento de los tres abrigos de pinturas rupestres de Alcañiz

El Gobierno de Aragón ha utilizado una técnica de enrejado que se integra en el entorno

El Gobierno de Aragón ha terminado el cerramiento de los abrigos de pinturas rupestres encontrados en el término munåicipal de Alcañiz por el arqueólogo Jesús Carlos Villanueva el año pasado. La técnica empleada en los tres casos es “novedosa”, según fuentes del departamento de Patrimonio, y se basa en un nuevo sistema de enrejado que minimiza la afección visual en el entorno natural sin disminuir el grado de protección de las pinturas.

Los tres abrigos rupestres fueron encontrados el año pasado por este investigador asociado al Taller de Arqueología de Alcañiz que, junto con el arqueólogo José Antonio Benavente, lleva a cabo una investigación en profundidad sobre vestigios de época antigua en este término municipal.

El hallazgo se dio a conocer el pasado mes de mayo de forma paralela a que la dirección general de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón iniciara el procedimiento para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) tres abrigos de arte rupestre descubiertos en el marco del proyecto de investigación del Taller de Arqueología. Previamente, la dirección general de Patrimonio Cultural los había autorizado. Villanueva localizó tres conjuntos en Corral de las Gascas, Barranco del Muerto y Mas del Obispo, todos en la Val de Maella.

En los dos primeros fueron identificadas figuras de arte rupestre levantino (declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1998), mientras que en el tercero se documentó un panel de pinturas esquemáticas  que representan el primer vestigio de este tipo de pintura en el Bajo Aragón.

La declaración como Monumento BIC para los tres emplazamientos supone que tendrán la máxima protección jurídica, tanto a nivel autonómico como estatal, según informaron fuentes del departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón. Son pinturas que desde el punto de vista físico quedan protegidas, aunque estos tres abrigos no pueden entrar en el listado de arte rupestre mediterráneo reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad porque esta lista se encuentra actualmente cerrada. Esta cuestión fue confirmada por el Ejecutivo, de donde recalcaron que la protección de los elementos encontrados es ya un hecho.

 

Monitorización

Por el momento, no están previstas nuevas actuaciones en los abrigos de la zona, donde se ha constituido una ruta que une estos tres abrigos con otros dos existentes: Val del Charco del Agua Amarga, también en Alcañiz, y Corrales de Poyuelo, en Torrecilla de Alcañiz. En los cinco se ha puesto en marcha un proyecto de monitorización con el fin de controlar posibles afecciones provocadas por el paso del tiempo, por causas atmosféricas o climatológicas. Fuentes del Educación recordaron que además de este proyecto de control, en Val del Charco se realizaron diversas actuaciones, entre ellas un asfaltado del camino, con motivo del centenario de su descubrimiento. 

La colaboración de técnicos del Gobierno de Aragón, de investigadores y de la propia administración ha hecho posible que la protección de estos abrigos se realice en un tiempo récord desde el descubrimiento de los tres yacimientos.

Según informó el Gobierno de Aragón, una vez terminados los trabajos de cerramiento de los covachos, está pendiente la certificación de las obras para poder dar por terminado el procedimiento de contratación de la protección.

Por otra parte, ya está también realizada la señalización vertical de los tres yacimientos rupestres localizados el año pasado por Villanueva. La iniciativa ha sido del Plan de Dinamización Turística de la Comarca del Bajo Aragón y ha sido financiada con cargo a una partida procedente del Fondo de Inversiones de Teruel (Fite) 

 

Descubrimiento en 1913

Desde que el notario de Valdealgorfa Carlos Estevan descubriera en el año 1913 las pinturas de arte rupestre levantino de Val del Charco del agua amarga de Alcañiz nadie más, hasta ahora, se había topado con ningún otro vestigio prehistórico pintado en la roca en Alcañiz. Han tenido que pasar 103 años desde que Estevan se topara con esos frisos con más de 150 figuras pintadas hace más de 7.000 años, para que otro hombre curioso, Jesús Carlos Villanueva, diera con tres abrigos de pinturas rupestres en este término municipal. Dos de los covachos tienen pinturas de arte levantino y uno de arte esquemático. Los paneles esquemáticos son, además, toda una novedad para la investigación prehistórica bajoaragonesa, pues se trata del primer hallazgo de este tipo de pintura (más tardía en el tiempo) en el Bajo Aragón.