Síguenos

298_1200x150-opticalia.gif banner click 298 banner 298

Desmontan el reloj de la torre gótica de Alcañiz por las obras Desmontan el reloj de la torre gótica de Alcañiz por las obras
El relojero desmontando la maquinaria

Desmontan el reloj de la torre gótica de Alcañiz por las obras

Un especialista supervisó el traslado a mano de la máquina, construida en 1920
banner click 236 banner 236
Chema López Juderías

Un relojero especializado ha desmontado el reloj monumental que se guardaba en la primera planta de la torre gótica de Alcañiz. Las piezas de esta máquina construida a principios del siglo XX han sido trasladadas a un almacén de la parroquia para su custodia, una vez que han empezado las obras de rehabilitación de la conocida como ‘torre de las campanas’

La máquina es posiblemente una copia de los famosos relojes fabricados en la localidad oscense de Lascellas, según apuntó el relojero zaragozano Alfredo Pallás, a quien se encomendó el desarmado y traslado de todas las piezas.

Pallás es especialista en fabricación, restauración, automatización de campanas y reparación de relojes de torre, y supervisó la semana pasada el proceso de despiece. 

Este reloj es una máquina monumental cuyo funcionamiento mecánico se realizaba a partir de un sistema de pesas gracias al cual daba las horas, las medias y los cuartos. En el dispositivo no se encontró marca de fabricante, lo que hace pensar al relojero  que se fabricó en Miranda de Ebro (Burgos) por alguien que se dedicaba a hacer copias de los originales. “Antiguamente, había empresas que fabricaban este tipo de relojes, mientras  otras los copiaban”, comentó Pallás, que al ver el mecanismo y forma de la maquinaria que se guardaba en Alcañiz concluyó que, por su semejanza con los fabricados en Lascellas, “podría tratarse de una copia de aquellos”. El experto calculo que éste podría haberse fabricado entre 1910 y 1920.

El de la torre de las campanas es un reloj “grandioso y bonito”, expresó Pallás, de dos metros de largo por uno de ancho que “debió de perder  la automatización en los años 70”. Es decir, apenas tendría valor en la actualidad, puesto que este tipo de relojes son valorados por mantener el sistema original de funcionamiento, a base de rodillos con pesas, una para el remonte del reloj y otra para realizar los toques. En el caso del de Alcañiz, todas estas piezas fueron sustituidas por “reductores y piñones” que modificaron el sistema de funcionamiento mecánico de la maquinaria y convirtiéndolo en un reloj electrónico. 

Pese a todo, el relojero zaragozano ha aconsejado a la parroquia que guarde la maquinaria para su restauración y exposición. “Que se reserve para dar las horas es difícil, porque se necesita a una persona que esté pendiente de la maquinaria, porque éstos son relojes que se adelantaban cuando hacía mucho calor y se atrasaban con el frío, por lo que hace falta que alguien suba a la torre a ponerlos de nuevo en hora”. En este sentido, recordó que en el Bajo Aragón hay algunos ayuntamientos que tienen expuestos los suyos en los patios de las casas consistoriales o en salas expositivas o museos. Sería el caso del reloj de Fuentespalda o del que se guarda en Valderrobres. Otros ayuntamientos como Monroyo o Belmonte de San José todavía mantienen antiguas máquinas de funcionamiento mecánicos. 

Según el especialista, el de la torre gótica de Alcañiz sería un reloj bastante completo. “Daba las horas, los cuartos, las medidas y las repeticiones”, es decir, “llevaba todo el sistema”, valoró.

Por su parte el párroco de Alcañiz, Pablo Roda, reconoció que la parroquia tiene interés en recuperar la maquinaria para su exposición, aunque “dependerá de la financiación que consigamos, porque se tiene que limpiar y volver a montar, y veremos de qué presupuestos estamos hablando”.