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El pleno del debate del estado de la ciudad se celebró anoche de forma telemática

El gobierno de Alcañiz presenta una ciudad nueva y dinámica en el debate de la ciudad

La oposición, PP y PAR, la ven sucia, con más impuestos y con poco empuje empresarial

Una ciudad dinámica, con multitud de pequeños proyectos en marcha y con planes para la creación del futuro museo de la ciudad, para la reforma de los pasadizos, para avanzar en el proyecto de la iglesia del Carmen, la instalación de la fibra óptica en el polígono Las Horcas o la construcción de una nueva residencia de personas mayores que creará 70 empleos. Esta es la radiografía general que el alcalde de Alcañiz, Ignacio Urquizu, realizó de su primer año de gestión en el debate del estado de la ciudad celebrado anoche. Una visión que no tiene nada que ver con la que presentó la oposición, PP y PAR, que ven un Alcañiz muy distinto, con más impuestos locales que nunca, una ciudad sucia y sin ningún empuje empresarial en un momento tan crítico como el actual.

El alcalde afirmó que dos de los objetivos del equipo de gobierno pasan por lo que denominó “una puesta a punto del Ayuntamiento, para ordenar las cuentas y reducir la deuda” y auguró una “política fiscal constante, sin variación” de ahora en adelante (se entiende que sin volver a subir las tasas e impuestos municipales).

Igualmente, Urquizu dio a conocer algunos de los “pequeños proyectos” que están en marcha o que están planeados para los próximos meses, a saber: el vallado del campo de fútbol, una nueva intervención sobre el cerro en la Ronda de Teruel para acabar con los desprendimientos, la mejora de la Ronda de Caspe (con una inversión de 150.000 euros) o la renovación de la cubierta del almacén de la brigada, que “llevaba 17 años sin arreglarse”, según dijo. El primer edil anunció también el próximo acondicionamiento de los torreones, la cesión de espacios para la práctica de deporte en el recinto ferial, así como una batería de obras -en el consultorio, en los depósitos municipales, entre otras- en los barrios pedáneos. 

Los grupos que sostienen al gobierno socialista, Ganar y Cs, respectivamente, también compartieron la visión “ilusionante” del alcalde socialista. 

Por parte de Ganar, María Milián, prometió que seguirá “trabajando para demostrar que la gestión pública del agua es la más beneficiosa para la ciudad”. Milián recordó que ya “se está trabajando en la gestión de nuevos servicios públicos como el centro de día municipal”, y apuntó que la limpieza y desinfección de la ciudad se realiza “todos los días en los parques”, además de que se ha “ampliado el servicio de infancia y juventud en el centro joven, con un enfoque educativo y con aulas de estudio”. En materia de empleo, “se ha creado un taller de empleo y cubierto las vacantes de las plazas de policía”.

El concejal de Cs y delegado del área de Deportes, Kiko Lahoz, recordó los problemas a los que se tuvo que enfrentar cuando, nada más tomar posesión de su cargo, se encontró “con el problema de la pista roja”, lo que terminó “solucionándose” el pasado mes de febrero. Lahoz anunció para el año que viene dos obras “muy demandadas en Alcañiz, como son el acceso a la piscina municipal por el campo de fútbol -estará en verano, según dijo- y otro acceso a la piscina para las ambulancias y bomberos”, algo que lamentó que no se hubiera hecho en tantos años.

La oposición

La oposición, por su parte, consideró que en este primer año de mandato el equipo de gobierno “ha ido a remolque y vivido de rentas”, esto es, de obras programadas en la última legislatura que terminaron en esta. El portavoz del PAR en Alcañiz, Eduardo Orrios, nombró como ejemplo la restauración de la torre gótica y criticó que los partidos de izquierda del gobierno municipal (PSOE y Ganar) “vendieran” a la opinión pública “el gran proyecto de una nueva residencia con un contrato mediante una fórmula de colaboración público privada, que, sin embargo, rechazaron en bloque para el nuevo hospital de Alcañiz. Es decir, abrazan las fórmulas de colaboración público privada cuando gobiernan y las rechazan cuando gobierna la oposición”, dijo el aragonesista. 

Tanto el PAR como el PP se centraron en la figura del alcalde y en lo “mediático” que es. Aunque los aragonesistas le reprocharon que “salir en la tele no nos trae el hospital de Alcañiz, que no sólo no está acabado, sino que tiene la obra paralizada, ni tampoco salir en la tele atrae empresas a Alcañiz que creen 50 empleos como sí llegan a Ejea, a Calamocha, a Andorra..”. Orrios aprovechó para recordarle al primer edil que una de las empresas por las que Alcañiz podía sacar pecho, Magma Composites, se ha trasladado a Calanda.

El PAR no ve una ciudad limpia y atractiva, sino un casco urbano donde los “residuos están depositados en cualquier parte” y donde “la desinfección ha desaparecido de las calles, a pesar de que estamos igual o peor que en los primeros meses de la pandemia. Igualmente, añadió, “acaban de licitar la redacción del proyecto del vial, pero necesitan una modificación del Plan General”, puesto que “han presentado un proyecto que cuesta ocho millones de euros, el doble de lo presupuestado por el anterior equipo de gobierno”. Para Orrios es “una obra faraónica” que, además, “consistirá en hacer un acceso a un barrio en el que no viven más de 200 familias, cuando lo que proyectó el anterior equipo de gobierno era hacer una vía de escape del centro urbano al exterior”.

Por parte del PP, su portavoz, Nacho Carbó, quiso detenerse en el derrumbe del cerro de Pui Pinos para achacar a los partidos que sostienen al gobierno -PSOE, Cs y Ganar- y también al PAR, que “utilizaran un desastre como aquel” en periodo electoral y que “fueran a degüello” con el PP. Según Carbó, “en las elecciones, prometieron soluciones al cerro y nosotros nos preguntamos cuáles son las que han traído”.

El portavoz del PP pidió que Alcañiz “de un salto cualitativo en gestión y planificación” y defendió los modelos de colaboración público privada como el que proyectó el PP en la anterior legislatura para el autobús urbano, que sigue “gestionando el Ayuntamiento y cuyo servicio se suspende cada dos por tres”.

Carbó pidió más inversión en caminos rurales y más esfuerzo en limpieza. “Prometieron en las elecciones una ciudad más limpia, pero no la vemos por ninguna parte”. También se mostró “sorprendido por la reinauguración del centro joven”, un espacio donde, dijo, se aplica un modelo de “ideologización de las instituciones” por parte de la izquierda. El PP de Alcañiz, apuntó el portavoz, seguirá defendiendo proyectos como la piscina climatizada, un proyecto que está guardado en un cajón, y el cubrimiento de la pista roja. También se acordó del “poco ruido” que hacen los partidos de izquierda en relación a las paralizadas obras del hospital, sin avanzar desde diciembre del año pasado. “Qué despropósito”, enfatizó.

Por parte del grupo socialista, el teniente de alcalde y delegado de Hacienda, Javier Baigorri, declaró que el derrumbe de Pui Pinos, la tormenta Gloria y luego la pandemia por coronavirus han sido tres grandes condicionantes de los presupuestos municipales, los dos últimos en este ejercicio. 

Baigorri anunció que el Ayuntamiento está buscando financiación externa para la reforma del casino y que ha acudido a la convocatoria de los fondos de transición energética para los polígonos municipales, “lo que ayudará al desarrollo económico de la ciudad”, apostilló.