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Trabajadores de las subcontratas de Endesa, en una manifestación del pasado 30 de junio. M.N.

El Inaga mantiene bloqueado el inicio del desmontaje de la central térmica

Después de dos tandas de formación, los especialistas piden que se les contrate ya

El desmantelamiento de la central térmica de Andorra aún no ha comenzado este enero, como estaba previsto, porque todavía falta la autorización del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga), reiteró  en una reunión el director general de Endesa en Aragón, Ignacio Montaner, al presidente del comité de la central, Alejo Galve. Los trabajadores de las subcontratas, que en su mayoría acumulan más de seis meses sin trabajar, exigen que se les empiece a contratar porque ya se han formado en prevención para las tareas especializadas de desmontaje cien de las doscientas personas previstas en un total de cuatro cursos. 
“En el momento en que les llegue el permiso del Inaga empezarán con todo, pero en este momento no pueden hacer más”, aseguró Galve tras reunirse en Zaragoza con Montaner. “Quería hablar con él en persona porque la gente está inquieta. Llevan ya más de seis meses de paro consumidos y acaban de comenzar el tercer curso de formación”, dijo el secretario provincial de UGT.
Otra de las preocupaciones de los sindicatos es saber “cómo se van a hacer todos estos trabajos, en los que participarán más de cien personas, en la situación actual de Covid-19”, dijo Galve, que aseguró no haber salido con una respuesta convincente más allá de que “habrá varios turnos de trabajo”.
“Del primer curso, a algún eléctrico han cogido ya para un reten en el que están 12 personas más tres de Endesa. Se están realizando desconexiones y vaciados para preparar el desmantelamiento”, detalló Galve. Se unen la decena de personas que están en labores de vigilancia.

“No llaman a nadie”
“No están llamando a nadie. No se mueve nada. Hemos presentado el currículum a la oficina del Inaem, junto con el empadronamiento –tienen prioridad los trabajadores de Andorra y comarcas aledañas– pero ahí ha quedado todo. Sentimos que es una gran pantomima que se han montado entre Endesa, el Gobierno de Aragón y hasta el Ayuntamiento de Andorra”, denunció uno de los portavoces de la Plataforma de trabajadores de las contratas de Endesa en la térmica, Nicolás Bespín.
Con seis meses en el paro, “la gente se busca la vida y no se va a esperar a que la mamá Endesa le diga que va a trabajar a 5 euros la hora”, manifestó Bespín, que recordó que el segundo curso para el desmantelamiento acabó el 15 de enero. “Hemos estado desde el 14 de septiembre, y esa es otra. Es una vergüenza que los chicos del IES, entre ellos mi hijo de 16 años, no hayan faltado ni un solo día a clase al margen de la nevada y a nosotros, por el Covid, nos hayan aplazado los cursos, primero porque no se podía entrar a Andorra por el confinamiento perimetral de septiembre, y segundo porque éramos muchos en clase”, profundizó el portavoz de la Plataforma.
Bespín cargó con dureza contra el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico por “arrancar centrales de carbón durante la nevada, las que estaban operativas, porque el megavatio (MW) llegó a estar a 103 euros. Y aquí también se hubiera puesto en marcha de estar operativa, aunque hubiera sido a pala”. Pero ya es tarde, porque desde el 30 de junio de 2020 la planta está fuera de la red.
“Aquí lo único que se ha hecho es hundir a los trabajadores de las contratas. Lo diré mil veces: hemos hecho la misma luz que los trabajadores de Endesa, pero la empresa se ha portado fatal con nosotros. Así como Samca ha buscado alternativas para todos, aquí no ha pasado eso”, aseveró.
Y se preguntó: “¿Dónde está la planta de pellets? ¿Y las cinco empresas que Lambán iba a traer? ¿Cuándo vamos a tener una explicación por parte del Gobierno de Aragón?”
“Las facturas hay que pagarlas”, evidenció Galve, que urgió al Gobierno de Aragón y al Ayuntamiento de Andorra a conseguir proyectos empresariales para que la gente no se vea abocada a la emigración.
Fuentes de Endesa indicaron a este periódico que el tercer curso para el desmantelamiento ya ha comenzado, por lo que en dos meses habrá 150 personas formadas para las tareas.
Las mismas fuentes confirmaron que la eléctrica está a la espera de la resolución del Inaga para poder iniciar los trabajos de desmantelamiento. El Ayuntamiento de Andorra ya facilitó la licencia de obras para comenzar.
En declaraciones a la prensa el pasado 21 de diciembre, Montaner esperaba que la tramitación quedara resuelta durante la primera quincena de enero para poder empezar este mes los primeros trabajos. Hasta ahora, la UTE Moncobra-Rebilita, adjudicataria, ha realizado únicamente “trabajos muy previos para preparar” el desmontaje, explicaba.
No obstante, Montaner esperaba que fuera en el segundo trimestre del año cuando los trabajos alcanzaran su máxima dimensión, momento en el que trabajarían entre 140 y 150 personas, según cuantificaba.
Para dar seguridad de que la empresa cumple con que el 80% de los empleados son de la zona, “hemos contratado a un gestor de bolsa de empleo”, apuntaba.
El director general de Endesa en Aragón descartaba conservar más equipamiento que los alternadores de la térmica porque el resto de elementos “interfiere” en la planificación de los parques renovables de la compañía.

Nudo Mudéjar
Endesa sigue también pendiente de que el Miteco saque a concurso, probablemente durante el primer trimestre de este año, el nudo Mudéjar, es decir, los 1.050 MW que deja libres en la red de evacuación el cierre de la central.
El deseo de Endesa es que la adjudicación se haga de forma total y no parcial, como así lo ha manifestado en su escrito de aportaciones al proceso. Esto le permitiría completar su ambicioso proyecto de inversión de 1.487 millones de euros, que tiene como fin la construcción de 1.725 MW de potencia renovable, de los cuales 1.585 MW corresponderían a la que sería la mayor planta solar en construcción en Europa.