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Eduardo Orrios, Beatriz Altaba y Berta Zapater, durante la rueda de prensa en el casco viejo

El PAR tilda de “nefasto”el primer año del Gobierno “social comunista” de Alcañiz

Considera que PSOE,Cs e IU “viven de rentas” de la legislatura pasada

El Partido Aragonés (PAR) de Alcañiz escogió uno de los parajes más desamparados de la ciudad -la confluencia de las calles Alta de Luna con Trinidad- para hacer balance del primer año del gobierno “social-comunista” (así lo calificó el concejal Eduardo Orrios) formado por PSOE, CS e IU. Ese fue el último y también más llamativo calificativo dedicado a este Ayuntamiento presidido por Ignacio Urquizu por parte de los aragonesistas, que ven la ciudad ahora “tan sucia como estaba antes”, con más paro que hace un año, con menos proyectos e inversiones y con algunas promesas incumplidas.

Muchas áreas del Ayuntamiento “siguen la inercia que se marcó en la última legislatura”, enfatizaron los tres concejales del PAR, que lamentaron que proyectos como la piscina climatizada hayan quedado guardados en un cajón, lo que supone “tirar a la basura miles de euros”. Y también que de las prometidas infraestructuras deportivas en la margen izquierda del Guadalope se sepa poco más que nada.

También destacaron los aragonesistas el incumplimiento de la promesa hecha a los vecinos del cerro de Pui Pinos de que “una vez al mes” se les convocaría para informarles de la situación del cabezo. “Lo que sabemos es que se han reunido con ellos una vez para informarles del vial del barrio de Santiago”, enfatizó el concejal Eduardo Orrios, quien se detuvo un instante en la “gestión económica” del nuevo equipo de gobierno para resumirla en: “aumento de impuestos, del IBI, del Icio y de todas las tasas”.

El pliego del agua, del que nada se sabe desde que debería haberse sacado a licitación en 2017, la pista azul, que tuvo que salir dos veces a contratación, o el proyecto del nuevo vial del barrio de Santiago, que se queda en una nueva calle, cuando “tendría que haber sido un nuevo acceso al centro de la ciudad”, fueron otros temas en los que pusieron toda su atención los tres concejales del PAR.

En materia de Medio Ambiente, Beatriz Altaba se preguntó si nadie del Ayuntamiento se pasa “los martes por el mercadillo, donde el contenedor de envases ligeros está lleno de cajas de cartón, de cajas de plástico y de cajas de madera, y el contenedor azul está vacío”. 

La concejal se cuestionó también irónicamente por la ubicación de los contenedores de plástico en los edificios públicos y auguró que una nueva riada desbordará de nuevo el escorredor de mangón si no se limpia, “porque está igual de sucio que siempre”. Más o menos “como la ribera del Guadalope, dijo, “que sigue tan mal como hace un año”, y advirtió: “las riadas no pueden ser una excusa para justificar que esté como está.

De la economía, el desempleo y las infraestructuras sanitarias se encargó la portavoz, Berta Zapater, quien consideró que a este equipo de gobierno le falta “rasmia” para reivindicar que el Nuevo Hospital de Alcañiz se acabe.

Zapater consideró que en el último año la coalición PSOE-Cs-IU “ha vivido de rentas”, y ejemplos de estas enumeró: la inauguración de la torre gótica, un proyecto que venía de la legislatura anterior, o la de la Lonja, también impulsada durante la etapa de gobierno PP-PAR.

Asimismo, la portavoz echó mano de los datos para evidenciar que la situación económica y social de los alcañizanos no está para sacar pecho. “El porcentaje de alcañizanos en paro en junio de 2019 era del 9,68% y en febrero de este año del 11,08%”, informó la concejal, para añadir que “los porcentajes de ahora de junio, del 11,36%, no son comparables por la crisis del Covid, pero los de febrero sí”.

Menos gente en el padrón municipal y un casco viejo que tenía que “relanzarse” y al que “le tenían que cambiar la cara”, recordó la edil, pero que recibirá del ARRU “un 17% menos de ayudas este año”, apostilló. 

En definitiva, para los aragonesistas, este primer año de gestión de la coalición PSOE, Cs e IU que Eduardo Orrios calificó de “social-comunista” ha sido “nefasto”.