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El sistema ‘Porta a porta’ del Matarraña recicla hasta el 66% de la basura en su primer año El sistema ‘Porta a porta’ del Matarraña recicla hasta el 66% de la basura en su primer año
Vecinos de Peñarroya el día que fueron a recoger los cubos para reciclar, en junio del año pasado

El sistema ‘Porta a porta’ del Matarraña recicla hasta el 66% de la basura en su primer año

Demuestra que se puede cumplir con el objetivo europeo para el año 2023

Cuando se cumple un año de la puesta en marcha del servicio de recogida selectiva Porta a Porta, los resultados obtenidos por la Comarca del Matarraña en este proyecto piloto no pueden ser mejores. La institución comarcal ha incrementado su porcentaje de reciclaje en un 261%, al pasar de reciclar el 19% de toda la basura que generó en 2017 a un 66% este año en los municipios que han formado parte del proyecto piloto (Fuentespalda, Peñarroya de Tastavins, Monroyo y Torre de Arcas, a los que se sumó este año Fórnoles).

Se cumple este mes un año desde que empezó el programa de recogida a domicilio del papel cartón, de la materia orgánica y de los envases ligeros. En este tiempo, ha habido una implicación absoluta de los vecinos, según destacaron fuentes del departamento de Residuos de la Comarca del Matarraña.

Los datos saltan a la vista, la fracción resto se ha reducido un 66%. Si en 2017 hubo 340,48 toneladas de residuos, en el último año han sido 116,87. Disminución que ha tenido como contrapartida un aumento de la recogida de papel cartón, de los envases ligeros, del vidrio, la ropa y, sobre todo, de la materia orgánica. Esta última se ha implementado por primera vez en los pueblos del programa piloto. 

Tras el primer año de funcionamiento, 130 toneladas de materia orgánica separadas a domicilio en los cuatro municipios han ido a parar a la planta de compostaje que la Comarca del Matarraña puso en marcha en Peñarroya de Tastavins, en unas instalaciones cedidas por el Ayuntamiento que estaban en desuso.

El presidente en funciones del Matarraña, Rafael Martí, explicó que de esa nave ya se ha extraído el primer compost terminado. “Hemos realizado los primeros análisis a la materia orgánica y cumple todos los parámetros necesarios de calidad, es perfectamente válida para abonar”, declaró. El presidente se mostró convencido de que la planta de Peñarroya de Tastavins tiene unas dimensiones suficientemente grandes como para “ampliar el proceso de compostaje, si es necesario”. Esto ocurriría en el caso de que el nuevo gobierno comarcal decida ampliar el proyecto piloto a los 18 municipios del territorio. 

Según Martí, “que el Porta a porta se extienda al resto de pueblos tendrá que decidirlo el nuevo gobierno que se constituya”. El que él ha presidido, puntualizó, tenía esa intención. Sin embargo, insistió en que habrá que esperar, “porque dependerá de las personas que entren a formar parte del Consejo de la Comarca. Desde nuestro punto de vista es el futuro y hay que seguir trabajando en esa dirección, porque la normativa europea tiene plazos, por tanto se tendrá que tomar alguna decisión. Eso sí, lo tendrá que hacer la nueva Corporación”.

Los resultados obtenidos con el sistema de recogida Porta a porta se han presentado ya al Consejo de alcaldes. 

Compromiso social

El Matarraña se decantó por la opción de reciclaje que más compromiso social requería, esto es, la recogida a domicilio de cada fracción, lo que obliga a cada familia a separar en casa la materia orgánica, los envases, el vidrio, el papel-cartón, etc. Con este método, los camiones de recogida pasan por la puerta de cada uno de los domicilios a recoger las distintas fracciones ya separadas. Los operarios realizan in situ una observación de cada pequeño contenedor -se reparten a cada familia uno de cada tipo- para comprobar que la separación se ha realizado correctamente. Si no es así, los contenedores se quedan en la puerta del domicilio. De esta manera, se consigue que cada unidad familiar se implique al 100% en realizar una separación adecuada de cada fracción, puesto que los contenedores tradicionales han desaparecido de las calles.

Una de las fracciones que mejores resultados ha obtenido en este último año es la de Envases ligeros, que ha conseguido una tasa de variación del 73%. Durante el funcionamiento del sistema Porta a Porta, los cuatro municipios involucrados en el programa piloto reciclaron 11 toneladas más de envases a las que se gestionaron un año antes. El éxito es evidente.

En cuanto al papel-cartón, también creció la cantidad reciclada, al pasar de las 27 toneladas que se recogieron en 2017 a 38 toneladas del año completo del Porta a porta, lo que supone que la tasa de variación ha mejorado hasta aumentar en un 41% en esta fracción.

48% del vidrio

Y en relación al vidrio, ahora se recicla el 48% más en el ámbito de actuación del Porta a porta que hace un año y medio. En Fuentespalda, Peñarroya de Tastavins, Monroyo y Torre de Arcas generaron en el año completo del Porta a Porta 32 toneladas de vidrio, cuando en 2017 apenas fueron 21,90 toneladas.

Las mejoras también se han notado en otras secciones como en la del aceite o la ropa, donde el incremento ha sido del 215%, según los datos facilitados por la institución comarcal. 

El técnico del área de Residuos Alberto Rodríguez valoró el proyecto. “Ha supuesto una mejora enorme, porque mientras con la recogida convencional rondábamos una tasa global de reciclaje del 19, 20 o 21%, ahora mismo el porcentaje se ha multiplicado por 3,5, y eso es un dato buenísimo”. Reconoció que “hay que seguir trabajando para seguir aumentándolo, y sabemos que es una carrera de fondo, pero hay que ir consolidando”.

El quinto contenedor de Cretas sólo redujo un 18% la basura

Durante el último año, también se ha puesto en marcha en Cretas el proyecto de recogida selectiva de la materia orgánica con la instalación del Quinto contenedor (de color marrón). Los resultados, sin embargo, distan mucho del éxito del programa Porta a porta.

En este caso, no se llega al volumen mínimo que se tendrá que reciclar en el año 2023. La tasa de variación en la fracción de RSU ha sido del 18%, nada que ver con el 66% conseguido en el Porta a porta.

Durante el año completo que ha estado en Cretas en marcha el programa del quinto contenedor se han reducido, no obstante, las toneladas que han ido directamente al vertedero supracomarcal. La fracción RSU ha sido en el último año de 160,17 toneladas, basura directa que no se recicla, cuando en el año 2017 fueron 194,59 toneladas. Lo que ponen en evidencia estos datos es que este sistema no consigue los resultados que sí logra la recogida selectiva a domicilio practicada en los municipios del sur de la comarca, a los que se añadió Fórnoles a mitad de año.

Alberto Rodríguez, técnico de residuos de la Comarca del Matarraña, aportó sus explicaciones de por qué los datos no son tan buenos. En primer lugar, comentó, porque la participación en el sistema del Quinto contenedor ha sido voluntaria y sólo se han involucrado los vecinos que han querido, que no han sido todos, ni mucho menos.

A los vecinos voluntarios de Cretas se les ha dado un contenedor de 10 litros para que separaran en casa la materia orgánica de la fracción resto y luego fueran a depositarla al contenedor grande de la calle. Y esa sería otra de las explicaciones, según Rodríguez, que justificaría esta menor tasa de reciclaje. “El cambio en Cretas sólo se ha notado en que hay un nuevo contenedor junto a los otros, nada más, mientras que en el Porta a porta han desaparecido los contenedores de calle, y eso ha supuesto que los vecinos hayan tenido que cambiar por completo de sistema de recogida y también de mentalidad”.