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Valderrobres, sin turista durante el confinamiento or el Covid

Empresarios turísticos piden ayuda ante un “invierno durísimo”

Matarraña, Maestrazgo y Bajo Aragón reclaman medidas

Los empresarios turísticos de las comarcas del Matarraña, Maestrazgo y Bajo Aragón, asociaciones que representan a 81 establecimientos de la provincia, hicieron público un comunicado en el que reclaman al Gobierno de Aragón, a la Diputación de Teruel, a las comarcas y ayuntamientos distintas ayudas y medidas para el sostenimiento del sector en medio de la crisis económica que sufren como consecuencia de las medidas adoptadas para hacer frente a la Covid. No en vano, aseguran que el confinamiento perimetral de la provincia, con la consiguiente pérdida de clientes, “ha cortado fulminantemente nuestra única fuente de ingresos y nos ha llevado al cierre de actividad”.

El sector reclama a las administraciones públicas la creación de una linea de ayudas directas y subvenciones a fondo perdido, en proporción al número de empleados y de habitantes de las localidades en que se ubican. También que se apliquen medidas que ya han puesto en marcha otras autonomías, entre las que enumeran “aplazamientos tributarios hasta el tercer trimestre de este año, reducción de las cuotas de la seguridad social de todos los trabajadores, independientemente del tipo de contrato que tengan, para fomentar que se reincorporen los empleados en ERTE tan pronto como sea mínimamente viable”.

Reclaman que se autoricen “cambios de potencia de manera excepcional durante el periodo de cierre derivado por el Covid, sin tener que esperar a que transcurran los 12 meses para permitir subir de nuevo la potencia a los valores anteriores”. 

Según los empresarios de los 81 establecimientos firmantes, “cualquier otro incentivo fiscal que permita la supervivencia de la empresa y el mantenimiento de los puestos de trabajo” será bienvenido.

Las tres asociaciones  recordaron que están afrontando “un invierno muy duro, sin los considerables ingresos habituales del puente de La Purísima, las Navidades y Nochevieja, que nos permiten hacer frente a los elevados gastos”. Con todo, añadieron, “nos sentimos asfixiados sin liquidez después de 8 meses de cierre en el periodo de un año” y además, “sin perspectivas de poder volver a abrir de forma viable hasta marzo del 2021”.

El sector turístico “es uno de los motores económicos de la provincia”, insisten, un sector que ha consolidado la provincia “como destino referencia de calidad y de dinamización económica y social ”que ha proyectado Aragón al exterior. En los últimos años, los empresarios turísticos han recuperado patrimonio abandonado aportando a sus establecimientos “un gran valor patrimonial” y, además, “creado empleo directo”. No en vano, enfatizaron que “un hotel mediano con servicio de restaurante externo tiene una media de 9-10 empleados y si vamos a hoteles que ofrecen un servicio de alta calidad y restaurante gastronómico, contamos con plantillas de 20-25 empleados”, indicaron. En este sentido, el sector ofrece “un futuro a los jóvenes de la zona y atraemos a nuevos pobladores para trabajar en nuestras empresas contribuyendo así a disminuir la despoblación”. 

Los empresarios turísticos recordaron que crean “un gran número de puestos de trabajo, con una decidida e importantísima contribución a la economía local con un impacto directo sobre todo por las compras de abastecimiento al sector agroalimentario (cárnicas, bodegas, almazaras, panaderías, queserías, etc.), mensualmente, y año tras año”. Pese a todo, añadieron, “nos sentimos profundamente olvidados por nuestras instituciones”, porque “se nos clasifica a todos bajo el paraguas de “Hostelería”, que agrupa establecimientos tan diversos como bares, cafeterías, restaurantes, alquileres vacacionales, casas de turismo rural, etc. y consecuentemente, nos regulan y aplican los mismos decretos y las mismas medidas”. 

Altas cargas

Las tres asociaciones empresariales critican que “a pesar del gran número de puestos de trabajo que creamos, las elevadas cargas tributarias y los regímenes concretos a los que estamos sujetos, recibimos un trato injusto equiparándonos a todos sin distinciones y sin atender a factores. Sirve como ejemplo que el Gobierno de Aragón ha concedido a una empresa hotelera que genera una veintena de empleos una ayuda de 2.000 euros, frente a los 1.500 euros que pueda recibir el propietario de una casa de turismo rural”. Igualmente, los empresarios turísticos lamentaron que “se legisla para las ciudades sin tener en cuenta la peculiaridad del mundo rural. Con una mayoría de municipios de entre 100 y 500 habitantes y sin recibir visitantes, “nos resulta totalmente inviable sobrevivir permitiendo únicamente el servicio de terrazas y de comidas para llevar”, añadieron.