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Entra en funcionamiento la planta de biogás  de Valderrobres tras años paralizada Entra en funcionamiento la planta de biogás  de Valderrobres tras años paralizada
Uno de los depósitos de gestión de la planta de biogás de Valderrobres, que acaba de entrar en funcionamiento.

Entra en funcionamiento la planta de biogás de Valderrobres tras años paralizada

La instalación generará biogás y biofertilizante a partir de purines y residuos orgánicos

La planta de biogás de Valderrobres ya está en funcionamiento y ha empezado a realizar tratamiento de purines y de residuos orgánicos para la fabricación de electricidad y sustratos para la fertilización, según confirmaron ayer fuentes del consorcio BioSelval Gestión Medioambiental, en la que están integradas el Grupo Arcoiris, Selev Biogroup y Genia Bioenergy.

Según la compañía, el proyecto de gestión de residuos -principalmente de origen ganadero- supondrá a corto y medio plazo la creación de 10 puestos de trabajo directos y más de 25 indirectos.

La planta de biogás de Valderrobres es una instalación pensada para el tratamiento de purines y otros cosustratos que fue construida con fondos del Gobierno de Aragón y que será explotada y conservada por esta nueva compañía por concesión del Instituto Aragonés del Agua (IAA), tras el procedimiento de licitación que se resolvió la pasada primavera.

Las instalaciones tienen una capacidad para gestionar hasta 165.000 toneladas anuales de residuos, de los que 120.000 metros cúbicos corresponden con purines que serán convertidos en biogás y biofertilizantes.

La puesta en funcionamiento de esta nueva planta de biogás va a permitir dar una solución a los biorresiduos de origen ganadero que suponen un problema medioambiental en esta zona geográfica, así como de otros residuos. En este sentido, la capacidad mínima reservada al purín en esta nueva planta de Valderrobles es de un 50% de la capacidad máxima de la instalación, teniendo preferencia el purín generado en un radio de 7,5 kilómetros en torno a la planta. No en vano se busca la sostenibilidad en todo este proceso y reducir el impacto ambiental del transporte y del nuevo producto resultante.

Por último, para gestionar el purín, se realizará un proceso de depuración sostenible con aprovechamiento energético de la materia orgánica residual, lo que va a contribuir a disminuir también las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en 24.000 toneladas anuales de CO2 equivalentes relacionadas con las gestión de purines y otros residuos.

Biogás y biofertilizantes

En la misma planta se gestiona y almacena el purín y otros cosustratos, se realiza la separación por fases de estos biorresiduos y el tratamiento biológico de líquido clarificado, así como la digestión anaerobia de purín bruto, de la fracción sólida y del resto de residuos. Todo ello culmina por un lado con la generación de biogás, que puede ser convertido en electricidad mediante cogeneración y, por otro, con la gestión de los productos finales del procedimiento, que serán utilizados para generar biofertilizantes de rápida absorción por las plantas. Este último producto es fitosanitariamente seguro, lo que evita la acumulación de nitrógeno en los suelos e introduce prácticas de economía circular en la agricultura local, enfatizaron desde la empresa.

Aunque los purines son una parte importante de los residuos que se tratan en la planta, también se incluyen otro tipo de residuos de la comarca, que pueden ser agrícolas o procedentes de la propia industria cárnica del Grupo Arcoiris.

Tres empresas

La compañía BioSelval está participada por grupos empresariales que representan a cada una de las etapas de la cadena de valor de los residuos. Está respaldada por tres empresas que son líderes en sus ámbitos de actuación y que se unen para un mejor aprovechamiento de los residuos, en este caso de purines, que se convertirán en energía, lo cual es todo un ejemplo de colaboración para promover una verdadera economía circular, resaltaron desde la empresa.

De hecho, BioSelval ha logrado la concesión del IAA “gracias a la solidez de la propuesta, que viene garantizada por la complementariedad de las empresas que la forman en un modelo de negocio que auna la gestión sostenible de purines, la valorización de biorresiduos y la producción de biogás y biometano”, según la compañía.

En concreto, es la primera vez que se unen empresas productoras de biorresiduos (Grupo Arcoiris, referente en el sector ganadero), con un grupo empresarial especializado en su gestión (Selev Biogroup, expertos en sostenibilidad y líder en la gestión integral de los biorresiduos) y con una empresa especializada en valorizar los residuos mediante su conversión en gases renovables (Genia Bioenergy). Sus objetivos pasan por integrar todo el proceso de la producción, gestión y valorización sostenible de los biorresiduos de toda la comarca dentro de un modelo de ciclo de economía circular con grandes ventajas medioambientales, económicas y sociales en la actividad agropecuaria de Matarranya.

Tratamiento de residuos

Con esta concesión se asegura el tratamiento sostenible y ecológico de los purines de las ganaderías locales en un proceso de digestión anaerobia (en ausencia de oxígeno) que evita problemas medioambientales como la emisión de gases de efecto invernadero, la fijación de nitrógeno en los suelos agrícolas o la contaminación de acuíferos, así como molestias a la población por los malos olores o la proliferación de insectos. Por su parte, los ganaderos de la comarca disponen de una alternativa para deshacerse de sus purines de manera sostenible.

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