Síguenos

120_-1200x150-remamos-b.gif banner click 120 banner 120

Los gatos, en una zona del pueblo donde se les da de comer

Exitosa iniciativa en Estercuel para controlar las colonias de gatos

Casi 60 ejemplares han sido esterilizados en nueve meses

Un proyecto de colaboración llevado a cabo entre el Ayuntamiento de Estercuel, un grupo de vecinos y el veterinario de Utrillas, Aigeru Otxotorena, ha conseguido controlar las tres colonias felinas que tiene el municipio, con un número de gatos que ronda los 60 ejemplares. 

La iniciativa de Captura, Esterilización y Suelta (CES) comenzó en noviembre pasado y ha logrado esterilizar casi la totalidad de los felinos de Estercuel, a falta de “tres o cuatro gatos que quedan pendientes”, según explicó Rosa Muñoz, una de las voluntarias que ha participado en este proyecto, que se copió de modelos que se han aplicado en ciudades como Barcelona o  Teruel y que ya está extendiéndose en los municipios del entorno: Obón, Gargallo, Crivillén y Alcorisa.

Los voluntarios, junto con el veterinario de Utrillas, presentaron la propuesta al alcalde, Joaquín Lahoz, después de que la misma iniciativa se hubiera puesto en marcha con éxito en Utrillas. “Desde el Ayuntamiento nos dieron todo el apoyo”, relató Rosa Muñoz.

Con una inversión que rondará los 2.000 euros, se ha esterilizado a los 60 felinos que viven por los alrededores del pueblo, y el resultado ha sido que “los animales han visto mejorada su calidad de vida, y también los vecinos”, valoró el regidor. No en vano, “no es solo que estaba aumentando enormemente la colonia de gatos del pueblo, es que, además, criaban en cualquier parte del casco urbano, donde menos te lo esperas, mientras que ahora están controlados. Además, se han colocado comederos, algunos de los cuáles están a las afueras del pueblo, y eso provoca que manchen muchísimo menos”, añadió Lahoz.

Los animales “están más tranquilos y viven mucho mejor, porque no hay riñas entre ellos como sucedía en muchas ocasiones antes de que llevaremos a cabo la esterilización”, añadió el alcalde, para quien ese control “permite que estén mejor cuidados, porque hay voluntarios que les siguen alimentando, mientras la colonia se mantiene estable”.

Para llevar a cabo la esterilización ha sido indispensable la colaboración del veterinario de Utrillas, que les ha cedido varias jaulas para la captura de los felinos. “Colocamos las jaulas, que tienen un sistema de cierre en cuanto el animal entra dentro y acciona una palanca,  en varios puntos del pueblo”, relató la voluntaria. En el interior de la jaula “se les echó un tipo de comida húmeda, que despide más olor, y así los fuimos capturando. Como se ponían nerviosos al quedar encerrados, poníamos un trapo oscuro por encima para que se tranquilizaran” y después era el veterinario el que se encargaba de ellos. “Las gatas permanecían siete días tras la operación en reposo y los gatos un solo día, y después los volvíamos a soltar”.

También se ha aprovechado para marcar a los animales, a las hembras en la oreja izquierda y a los machos en la derecha.

Ahora se han habilitado tres zonas en el municipio donde se les echa comida, puntos por  donde no pasa mucha gente o que están apartados del centro del pueblo, en las afueras. En este sentido, el regidor destacó que “al estar más alejados, tienen explanadas de tierra donde hacen sus necesidades y las calles están mucho más limpias”.

El resultado ha sido que prácticamente toda la colonia de felinos está esterilizada, a falta de algunos sueltos que se dejarán “para cuando termine el verano y haya menos gente”. 

En cualquier caso, aunque el trabajo, según reconocieron tanto la voluntaria como el alcalde, “ha valido la pena”, no ha sido fácil. “Hemos echado horas por un tubo, por tener que estar vigilando, por estar pasando frío, etc, pero ya están casi todos”, enfatizó Muñoz, quien resaltó que ahora “tienen una calidad de vida mucho mejor y el problema  se ha terminado. 

Lo que queda es “una enorme satisfacción y el agradecimiento al Ayuntamiento”, enfatizó Muñoz, pues desde el primer momento demostró un gran empatía por este grupo de voluntarios, que siguen alimentando a los felinos de forma altruista, con sus propios recursos. Ahora han empezado a vender camisetas y mascarillas “para tener un fondo por si hay que llevar a alguno de los animales al veterinario otra vez, por si les pasa algo o tienen alguna enfermedad”, añadió.

Otros pueblos han emulado la iniciativa de Estercuel. Es el caso de Obón, que acaba de iniciar el mismo proyecto, como lo han hecho Gargallo, Crivillén y Alcorisa. “A Obón les vamos a ceder las jaulas que tenemos, una la compró una de las voluntarias del pueblo y las otras son del veterinario”, informó Muñoz.