Síguenos

457_1200x150-bueno.gif banner click 457 banner 457

Gervasio Sánchez, pregonero en Alcañiz: Gervasio Sánchez, pregonero en Alcañiz:
Gervasio Sánchez, pregonero de las Fiestas de Alcañiz, en la tarde de este sábado. M.N.

Gervasio Sánchez, pregonero en Alcañiz: "España compite en la Champions del mercadeo de la muerte"

El fotoperiodista asume en su discurso que la paz "no da beneficios" y afirma que hay 90 millones de refugiados

“¿Qué les parece que la Unión Europea sea la principal exportadora de armas ligeras del mundo? ¿Les avergüenza, como a mí?”. Con este aldabonazo y otros más, como que “la paz no da nunca beneficios a la gente sin escrúpulos” o que “España compite en la Champions League del mercadeo de la muerte”, el pregonero de las fiestas de Alcañiz, el fotoperiodista Gervasio Sánchez, puso en contexto por qué sigue habiendo tantas guerras y por qué hay 90 millones de refugiados. El doble que hace tres décadas.

“Los mercaderes de armas siempre necesitan nuevos mercados para distribuir su armamento almacenado. Y los banqueros persiguen inversiones que den beneficios muy rápidos”, expuso quien ha vivido desde dentro multitud de episodios bélicos desde hace cuatro décadas, si bien detesta que le coloquen la etiqueta de “corresponsal, fotógrafo o periodista de guerra”.

Ante una plaza de España abarrotada y expectante ante el Pregón y presentación de las Damas de la Ciudad tres años después de la última ceremonia previa a las Fiestas en honor a la Virgen de Pueyos y al Santo Ángel Custodio, Gervasio Sánchez bajó la euforia invitando a la reflexión sobre lo malo que acontece en otros lugares del planeta, más próximos de lo que parece, donde “algunos presidentes de gobiernos compiten por ser los mejores traficantes de armas”.

“En 40 años de experiencia en zonas de conflictos jamás me he encontrado con una fábrica de armas en los países del llamado Tercer Mundo que he visitado. Las armas siempre vienen de lejos, de las fábricas desplegadas y controladas por las principales potencias mundiales”. Entre ellas, España. “No olvidemos a un país como el nuestro, que compite desde hace más de dos décadas en la Champions League del mercadeo de la muerte -junto a Estados Unidos, rusia, China, Reino Unido y Francia, haciendo las delicias de los inversores y engañando a ciudadanos”, desveló.

Ceros

“Cuantos más ceros haya en los contratos, más luminosos y amplios son los despachos con aire acondicionado en las principales capitales europeas; eso sí, rigurosamente a la temperatura que marca la ley porque los responsables siempre se presentan como hombres de ley y orden”.

Tras recordar que no es alcañizano, ni siquiera aragonés, aunque vive en Zaragoza desde hace 35 años y está casado con una alcañizana, Sánchez reconoció que “lo más sensato” en un ambiente festivo” sería “callarse”, desear “unas buenísimas y felices fiestas e irnos todos a beber, comer y bailar”.

Sin embargo, “me estaría traicionando y violaría uno de mis principales compromisos desde muchos años: decir en público lo que pienso siempre que me lo permiten” y “hablar en nombre de las víctimas olvidadas de tantas guerras alejadas de nuestras vidas y a las que solo nos asomamos cuando se ponen de moda”, así como de quienes “huyen o mueren por razones que desconocen mientras supuestos expertos de salón (políticos, periodistas, tertulianos, todólogos) se dedican a hablar sin parar con un gran derroche de cinismo, hipocresía e ignorancia”.

Los afganos menores de 50 años no saben lo que es un país un paz, como en algunas zonas de Colombia. Irak, Yemen, Siria, Sudán, República Centroafricana acumulan décadas de sangrientas guerras. Otros, como Eritrea, Mali, Burkina Faso, República Democrática del Congo, Ruanda o Burundi viven situaciones insostenibles para sus habitantes.

Recuerdo a Lucho Morales

“Con el paso de los años y las décadas, he acabado perdiendo la confianza en el ser humano”, reconoció Sánchez.

Y aseguró que el verdadero especialista en guerras comienza a los 20 años en su cuna profesional “y acaba en la tumba, muchas décadas después”.

Como su amigo Lucho Morales, valiente periodista peruano que, “en los años de plomo de Perú, tuvo las agallas de denunciar en la ciudad de Ayacucho las fosas comunes que el ejército había llenado con centenares de cadáveres de civiles a los que se acusaba de terroristas”. Quince meses después, el 13 de julio de 1991, “lo asesinaron con tres disparos en la espalda y dos en la cabeza”. En México ya van 14 periodistas muertos en 2022.

Denunció la manipulación a la población para crear enemigos “por motivos étnicos, religiosos o ideológicos”, algo que forma parte de cualquier guión bélico. De esta forma “podremos entender por qué un hutu ruandés es capaz de asesinar a un vecino tutsi (...), violar a su mujer y cortarles las cabezas a sus hijos”, subrayó.

Ucrania, como los Balcanes

“Pase lo que pase en la actual Ucrania, dure la guerra seis meses más, un año o cinco, las secuelas se seguirán sufriendo décadas después. La convivencia entre ucranianos y rusos puede que haya quedado dinamitada para siempre”, vaticinó. Se aprecia hoy en los Balcanes, donde más de 25 años después de sus ciclos bélicos ni la economía ni las relaciones repuntan.

El fotoperiodista recordó que “en las catástrofes bélicas hay violencias específicas contra las mujeres”, como relata su libro de 90 fotografías titulado Violencias. Mujeres, Guerras, una recopilación de imágenes tomadas en 25 conflictos armados, dictaduras militares o crisis humanitarias en nueve países africanos, siete latinoamericanos, cinco asiáticos y cuatro europeos. En este libro recordó que la humanidad lleva matando indiscriminadamente desde hace 13.400 años, según apuntan investigaciones del Museo Británico en Sudán.

Sánchez se despidió con la esperanza de que, según apunta el psicólogo Philip Zimbardo en su libro El efecto Lucifer. El porqué de la maldad (2007), el heroísmo de unos pocos “sustente los ideales de la comunidad, actúe como guía y ofrezca un modelo ejemplar de conducta prosocial”.

“Los habitantes de Alcañiz han tenido que vivir acontecimientos bélicos muy duros a través de su historia”, como es el caso de “uno de los bombardeos más salvajes contra la población civil que se recuerdan”, relatado pro su cuñado José María Maldonado en el libro Alcañiz, 1938. El bombardeo olvidado (2003).

Deseó unas fiestas “sin incidentes”. Por si alguien tuviera la tentación de generar uno por razones de xenofobia, aprovechó para recordar que conviven en la ciudad 71 nacionalidades distintas, y que el 10% del censo son rumanos y marroquíes.

El redactor recomienda