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Una máquina quitanieves abriendo paso a los vehículos de la Unidad Militar de Emergencias. Alejandra Banyai

Gloria: el temporal que colapsó la provincia en enero de 2020 y dejó pérdidas millonarias en infraestructuras

El Ministerio de Política Territorial ha aprobado hace unos días ayudas para cubrir el 50% de los daños

Este mes de enero se cumplirá un año del paso del temporal Gloria por  la provincia de Teruel, que dejó un reguero de daños en infraestructuras públicas y privadas valoradas en decenas de millones de euros. Fue una semana crítica en la que la red de carreteras quedó colapsada, tanto la provincial y autonómica como la nacional, que se declaró en fase de emergencia y requirió de la actuación de la Unidad Militar de Emergencias (UME). 

Gloria dejó en una semana  estampas que ya no se borrarán de nuestra memoria: decenas de pueblos incomunicados durante varios días, sin luz y sin telefonía; ganaderos incapaces de llegar a las granjas para dar de comer a los animales, ante la imposibilidad de transitar por la red de caminos; un paisaje con naves agrícolas, polideportivos y granjas hundidas con todos los animales en su interior, tractores abriendo paso en calles y caminos, despejando accesos; hombres y mujeres, muchos de ellos ancianos residentes en los pequeños pueblos de la provincia, retirando la nieve que obstruía el paso de cocheras y puertas, rompiendo la nieve que asomaba por los aleros. 

La borrasca trajo nieve y a la nieve le siguió la lluvia durante horas, una conjunción que se convirtió en el ingrediente perfecto  para causar daños millonarios en infraestructuras públicas y privadas, que fueron cuantificados en decenas de millones de euros. Según la estimación inicial realizada por el Gobierno de Aragón a partir de las memorias previas presentadas por los ayuntamientos de las provincias de Teruel y Zaragoza afectados, las pérdidas alcanzaron los 32 millones de euros, a lo que se tienen que añadir los ocasionados en infraestructuras privadas, principalmente almacenes y granjas, así como en la agroindustria. Otros 17 millones de euros más.

Las ayudas, al 50%

El pasado 15 de diciembre, el Ministerio de Política Territorial y Función Pública del Gobierno de España publicó una convocatoria de ayudas por importe de 76 millones de euros para la reparación o restitución de infraestructuras de titularidad pública dañadas por diversos temporales en nuestro país, entre ellos el temporal que afectó a la provincia de Teruel entre el 18 y el 26 de enero del año pasado. 

Los ayuntamientos e instituciones públicas podrán presentar la correspondiente solicitud hasta el próximo 29 de enero. La convocatoria cubre hasta un máximo del 50% de los desperfectos.

Dejando al margen los daños en infraestructuras públicas, especialmente dramáticas fueron las consecuencias en enseres privados del sector agroganadero. La imagen que quedó tras el paso de esta borrasca fueron decenas de instalaciones agrícolas destruidas, almacenes y granjas con animales en su interior hundidas por el peso de la nieve, y cientos de hectáreas de olivar con daños en ramas que tardarán años en recuperar. 

Según el sindicato Uaga, el balance de esa semana fueron 55 granjas destruidas o seriamente dañadas, cuyas pérdidas ascendieron a siete millones de euros, así como 45 almacenes o edificaciones de uso agrícola con daños estimados en 1,5 millones de euros. En cuanto a parcelas agrícolas, la organización agraria estimó afecciones en unas 15.000 hectáreas de olivar. En las parcelas de árboles adultos los daños en ramas fueron del 50% de la parte productiva de los árboles, con la consiguiente pérdida de cosecha 2020-2021 y consecutivas.

Movilización de medios

Un total de 115 municipios de la provincia de Teruel y otras 27 localidades zaragozanas informaron de afecciones por el histórico temporal, que obligó a declarar la fase de emergencia la red de carreteras del Estado y la red autonómica y provincial, que tardó semanas en quedar restituida debido a la enorme cantidad de nieve caída y a los desprendimientos que vinieron en los días posteriores. 

Más de 1.100 personas trabajaron desde diferentes ámbitos en ayudar a la recuperación de la normalidad en carreteras, en abrir pasos por caminos, en auxiliar y rescatar a personas aisladas y a restablecer las comunicaciones viarias y los suministros eléctricos y telefónicos. 

La Unidad Militar de Emergencia (UME) desplazó a 353 efectivos y 108 vehículos a Teruel y Castellón para colaborar en las labores y paliar los efectos de Gloria. Hasta Aragón se desplazaron 180 militares, divididos a partes iguales entre Teruel y Zaragoza y un total de 60 vehículos para trabajar en labores de limpieza de viales con el fin de abrir paso a los vehículos que transportaban generadores para restablecer el suministro eléctrico y la telefonía móvil en los municipios que habían quedado completamente incomunicados y sin luz.

Las lineas eléctricas

La intransitabilidad de la red de carreteras autonómica y provincial provocó que algunos municipios tardaran varios días en recuperar el suministro eléctrico. Es el caso de Peñarroya de Tastavins, al que se dotó de energía después de varios días y solo cuando un camión cargado con un transformador consiguió llegar al municipio. 

La falta de suministro eléctrico provocó que algunos municipios de la provincia tuvieran que activar medidas de restricción de agua, al ser imposible elevar agua de boca desde sus captaciones, por lo que fue necesario el suministro de emergencia por parte de los bomberos de la Diputación de Teruel en Valjunquera, LLedó y Torre del Compte.

Torres caídas

La caída de torres y lineas de energía llevó a la compañía eléctrica Endesa a movilizar durante el temporal 50 grupos electrógenos que envió al Matarraña, Bajo Aragón, Andorra Sierra de Arcos, Campo de Daroca y Jiloca. En Teruel, la compañía instaló 19 generadores en Torre del Compte, La Fresneda, Ráfales, Fórnoles, La Portellada, Arenys de Lledó, Herbés, Lledó, Calanda, Torre de Arcas y Ariño, y desplazó hasta la zona 16 grupos electrógenos más la reparación definitiva de las líneas eléctricas. La empresa optó por esta solución provisional ante la imposibilidad de acceder a un gran número de tramos de las redes de alta y media tensión dañados por la caída de árboles y por la rotura de apoyos y de cable conductor, como consecuencia de la formación de manguitos de hielo en varios tramos de línea. 

En la red de alta tensión de Teruel se contabilizaron 15 torres eléctricas caídas en el suelo de las líneas de 45 kilovoltios Montoro-Calanda y Alcorisa-Calanda. Además,  14 líneas de media tensión estuvieron fuera de servicio.