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Jornadas de la Fundación Giménez Abad en Alcañiz: reclaman la implementación inmediata de las ayudas a empresas en zonas despobladas Jornadas de la Fundación Giménez Abad en Alcañiz: reclaman la implementación inmediata de las ayudas a empresas en zonas despobladas
De izquierda a derecha, Javier Muñoz, Manuel Rando, Javier Baigorri, Emma Buj y Enrique Rubio

Jornadas de la Fundación Giménez Abad en Alcañiz: reclaman la implementación inmediata de las ayudas a empresas en zonas despobladas

Representantes territoriales citan vivienda, servicios, empleo y fiscalidad como retos de futuro

La implementación inmediata de las ayudas para financiar los costes laborales de empresas en las provincias de Teruel, Soria y Cuenca acordadas por la Comisión Europea es un paso imprescindible en la lucha contra la despoblación. Así se puso de manifiesto el jeuevs por la tarde en el coloquio final de las jornadas Constitución y territorio: el desafío demográfico como reto democrático, organizadas por la Uned y la Fundación Jiménez Abad, en donde se citó la vivienda, los servicios, el empleo y la fiscalidad como retos para transformar el futuro de las áreas con déficit poblacional.

El presidente de la Diputación de Teruel, Manuel Rando, la alcaldesa de Teruel, Emma Buj, el diputado de Cultura de la Diputación de Soria, Enrique Rubio y el concejal del Ayuntamiento de Soria  Javier Muñoz participaron en este debate. A lo largo del coloquio, los cuatro representantes institucionales coincidieron en que para vertebrar los territorios y minorar la despoblación es necesario disponer de servicios que garanticen una buena calidad de vida, es necesario empleo y también viviendas de calidad.

La alcaldesa de Teruel fue quien primero introdujo en el debate la necesidad de activar las ayudas europeas a empresas. Buj hizo hincapié en que ese “es un mecanismo crucial y excepcional en un marco europeo en el que se prima la competencia”. En ese sentido, señaló que si es la Comisión Europea la que ha activado esa medida “es importante que pueda ponerse en marcha cuando antes, y no solo porque la situación económica es complicada” sino porque “se nos está poniendo a prueba y si Europa comprueba que esas ayudas funcionan, se volverán a implementar, pero si no se aprovechan, en el próximo periodo europeo no tendrán continuidad”, advirtió.

La alcaldesa de la capital también se refirió a la política de fiscalidad y abogó por reducir las cargas impositivas en familias y pequeñas empresas del territorio, algo que, señaló, ha funcionado en la ciudad que preside. “En Teruel tenemos un IBI cercano del tipo mínimo, hemos bajado el impuesto de circulación, porque afecta a las familias, reducido las licencias de las pequeñas obras, y lo hemos hecho para atraer empleo y empresas y para que la gente quiera vivir en Teruel”, que, dijo, “es una ciudad intermedia prestadora de servicios, que es el papel que deben jugar estas ciudades, ser nexo entre los pueblos y las pequeñas ciudades”.

Por otra parte, subrayó el papel de los servicios. “Disponer de una universidad en Teruel nos permite tener mucha gente estudiando aquí y que los de aquí no se vayan, pero también permite que estudiantes de otras provincias vengan”, continuó.

“Reunimos los requisitos”

También Manuel Rando, reclamó la puesta en marcha del mecanismo europeo de apoyo a empresas situadas en zonas despobladas, que podría suponer un ahorro próximo al 20% en los costes laborales. En relación a ello, Rando recordó que “Teruel no entró en el Objetivo 1 en su momento, porque no cumplía los requisitos establecidos por la Unión Europea, pero en este caso de las ayudas a empresas, las tres provincias, Teruel, Soria y Cuenca, reúnen los requisitos que ha señalado la Comisión Europea”. En este sentido, el presidente de la Diputación se mostró convencido de que estas subvenciones “pueden ser un gran revulsivo” y reclamó su puesta en marcha para no llegar demasiado tarde.

Rando también puso el énfasis en la necesidad de que el medio rural no pierda el tren de los grandes avances del siglo XXI. “Necesitamos viviendas, pero también digitalización y fibra óptica”, afirmó. Además, realizó autocrítica al señalar que “muchas veces, desde la política se realizan planificaciones cortoplacistas, a cuatro años, cuando lo que hay que hacer es planificar a medio y largo plazo en muchas cuestiones”.

Empleo

Por su parte, Javier Muñoz, concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Soria, resaltó que las zonas despobladas “necesitamos una financiación adecuada para dar cobertura a los servicios”, aunque puso el énfasis en el empleo, que “es la base de todo”. No en vano, recordó que “si hay empleo es posible que alguien, en un momento dado, decida formar a la familia”. El edil soriano abogó por que las administraciones pongan sobre la mesa “las herramientas necesarias para tener servicios públicos de calidad y un ocio en condiciones de igualdad”, otros dos elementos necesarios para empezar a afrontar el fenómeno de pérdida de población.

El cuarto de los intervinientes, Enrique Rubio, dijo que son los propios habitantes de las zonas despobladas quienes “debemos creer en las posibilidades de revertir la despoblación”. A su juicio, la lucha contra la despoblación está perdida desde las administraciones locales, provinciales y autonómicas. Sin mencionarlo explícitamente, Rubio reclamó al Estado que se involucre en esta lucha, al igual que la Unión Europea. “Nosotros mismos no tenemos medios para alcanzar ciertas metas, y la vertebración del territorio necesita del Estado y de la discriminación positiva que recoge las ayudas a las empresas y que no se han implementado”.

Vivienda

Otra cuestión que planteó el diputado de Soria fue la necesidad de vivienda. “El problema de realizar inversiones es que se necesita gente para trabajar y que en este momento estas personas no van a encontrar viviendas dignas en los pueblos, donde lo que tenemos son viviendas vacías y degradadas”. Al mismo tiempo, se mostró convencido de que revertir el fenómeno despoblacional está en manos, en primer lugar de quienes tienen arraigo y vínculo en el medio rural.